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Otro muy buen documento de los compañeros de Comunistas Integrales.
Sirva pues para la reflexión y el debate de los proletarios, jóvenes o no, a
quienes llega este texto.
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*PROLETARIADO CONTRA “CULTURAS JUVENILES” O “TRIBUS URBANAS”*
*De repente se puso de moda vestirse de oveja*
*negra y en el rebaño todo perdió sentido…*
*… una vez mas la moda nos alejó de la Revolución*
(Joaquin Cuevas, Chico Larva - chicolarva.blogspot.com)
* *
**
*“Divide y vencerás”** ha sido la política de los explotadores y opresores
de siempre*. Sobre la base de la actividad humana autoalienada como *trabajo
* y sobre la base de la *propiedad privada *sobre los medios de producción,
la división entre *clases sociales* (burguesía y proletariado) es la
división social fundamental o determinante de la actual sociedad
capitalista. Pero no es la única. *El capital* no solo nos separa, a
nosotrxs lxs desposeídxs o proletarixs, de los medios materiales que
permiten decidir sobre nuestras propias vidas. También *nos divide entre
nosotrxs mismxs con un sinnúmero de identidades particulares o parciales, de
comunidades ficticias o comunidades de y para el capital*: éste hace muchas
cosas para que creamos que somos y que actuemos como “jóvenes”,
“estudiantes”, “ciudadanos”, “pueblo”, “hombres”, “mujeres”, “blancos”,
“indios”, “negros”, “mestizos”, “de derecha”, “de izquierda”, “apolíticos”,
“cristianos”, “ecologistas”, “feministas”, “glbtis”, “artistas”,
“deportistas”, “rockeros”, “punkeros”, “emos”, “hoperos”, “hippies”,
“poperos”, “reggaetoneros”, “latin kings”, “ñetas”, “liguistas de la muerte
blanca”, “barcelonistas de la sur oscura”, “serranos (o andinos)”, “monos (o
costeños)”, “ecuatorianos”, “cubanos”, “colombianos”, “árabes”, etc., etc.,
etc. Todo este espectáculo social pretende ser expresado bajo el discurso
cultural y político de la famosa *“identidad”* y de la famosa *“diversidad”*…
¡pero *siempre* *dentro de las lógicas y las dinámicas de la economía, la
sociedad, la cotidianeidad y el estado capitalistas*; es decir, en el marco
de la explotación, la opresión, el lavado de cerebro, la fragmentación, la
competencia y el individualismo!
Claro, podemos “ser”, lucir, pensar y hablar cómo y cuándo nos venga en gana
(incluso por moda o novelería); podemos adquirir y mantener o “deconstruir”
y mudar de una identidad a otra cuándo y cómo queramos (el “diverso” mercado
capitalista –económico y cultural- lo permite); podemos ser “alternativos”,
“anti-moda” y hasta “contestatarios” (porque “así son ‘los jóvenes’ ahora”);
podemos organizar conciertos, ferias, campañas, encuentros, marchas “de
resistencia juvenil” o “desfiles de la diversidad”, etc.; podemos reclamarle
al estado burgués que “reconozca” tal identidad y que “respete” tal
diversidad (cosa que ya ha hecho el actual gobierno burgués social-fascista
con ciertas leyes y políticas públicas culturales, al igual que el “ilustre”
municipio de quito); podemos hasta autoengañarnos creyendo que las absurdas
y ridículas “guerras tribales” (p. ej. entre punks y skins, entre “barras
bravas” o entre grupos políticos juveniles) son “una forma de lucha de
clases” (¡!) ó, peor aún, creyendo que la lucha no es de clases sino “de
generaciones, de sexos, de razas, de culturas” (¡!), etc.; en fin, *para el
capital-estado podemos hacer y creer todo esto, siempre y cuando no
cuestionemos ni ataquemos la alienación, la explotación y la dominación de
clase, siempre y cuando no nos rebelemos contra nuestro rol de
explotadxs-dominadxs-consumidorxs-ciudadanxs (es decir contra nuestro rol de
esclavx asalariadx, criatura del mercado y del estado o siervx
voluntarix), siempre
y cuando no critiquemos ni luchemos contra la totalidad capitalista y la
sociedad de clases*: la propiedad privada, el trabajo asalariado, la
mercancía, el dinero, el estado, la ideología, la patria, la familia, la
autoridad, la moral, la identidad, los roles y toda otra forma de
alienación-opresión humana que forma parte del sistema capitalista (el que,
sin duda, también es patriarcal, racista, colonial, autoritario,
adultocéntrico, excluyente, etc., pero que *ante todo y sobre todo es
capitalista*). Es más, no en vano ongs y gobiernos progresistas como el de
la “revolución ciudadana” hoy promocionan y defienden todas estas *tácticas
ideológicas para embrutecer, dividir, cooptar y debilitar a nuestra clase,
el proletariado. *
**
En resumen: *la “identidad” y la “diversidad”, y más concretamente la
“juventud” y las “tribus urbanas”, son discursos y políticas
ideológico-culturales capitalistas, porque son una de las formas actuales
efectivas para que nosotrxs, lxs proletarixs* –en especial lxs proletarixs
jóvenes, siempre diferentes o múltiples entre nosotrxs-, *no nos asumamos
como tales* –como lo que somos en realidad-, *luchemos en contra de todo
aquello que nos separa de nosotrxs mismxs en tanto individuxs reales y
podamos construir una comunidad humana real; sino para que nos dividamos y
nos organicemos contra nosotrxs mismxs, envés de organizarnos contra ellos:
los capitalistas y sus “diversos” mercenarios (desde políticos y policías
hasta ongistas e izquierdistas “alternativos”), nuestros enemigos de
clase.*Pero teniendo en cuenta también que esos opresores habitan
dentro de
nosotrxs mismxs y que, por tanto, como oprimidxs, *debemos también* *“matar”
individual y colectivamente al opresor que llevamos dentro en todo
sentido*(al burgués, al egoísta, al machista, al racista, al
autoritario, al
alternativo, al “revolucionario profesional”, al que se autoengaña y
autocomplace con una “vida” deshumanizada, sin sentido e indigna, etc.).
Todo este cuadro, sin duda, no es sino una de las consecuencias de la *temporal
derrota histórica* *de nuestra clase* proletaria en la lucha de clases; de
que –al menos en este país- *nuestra clase aún no existe como
sujeto*antagonista y destructor del mundo del capital en su totalidad
y desde sus
raíces, razón por la cual aún está embrutecida, atomizada y encasillada de
mil y un formas burguesas; y de que el capital-estado y su ala izquierda
(incluidas la academia, las ongs y ciertas “organizaciones juveniles”) *se
aprovechan de esta situación y la mantienen porque les conviene* (pues, en
algunos casos, figuretean y ¡hasta lucran de ello!).
Pero por eso mismo es que *lxs proletarixs revolucionarixs e intransigentes
debemos criticar, denunciar y combatir a muerte todas estas ideologías y
políticas culturales capitalistas que nos impiden asumirnos y luchar como
clase*, y que no solo son *reformistas* sino *contrarrevolucionarias*, ya
que pretender reformar “alternativamente” el actual orden social es
pretender mantener “alternativamente” la esclavitud asalariada y el
despotismo estatal, es decir la contrarrevolución capitalista permanente, la
cual ahora tiene *una forma precisamente preventiva, democrática, reformista
o “ciudadana”.* Por eso mismo hoy *hay que* *agitar firmemente la bandera de
la guerra de clases y de la resistencia proletaria*, de forma que asumamos
que *no* *somos parte de ninguna ideología, identidad, rol y/o comunidad
ficticia; sino* *que asumamos lo que somos y lo que debemos hacer en
conformidad con nuestro ser real: que somos proletarixs y que, si realmente
necesitamos y deseamos reapropiarnos por completo de nuestras vidas y
vivirlas a plenitud –sin explotación ni opresión ni alienación-, debemos
luchar por suprimir las condiciones capitalistas de existencia (material y
espiritual), que también son las condiciones que nos hacen ser proletarixs;
es decir, al asumirnos como proletarixs –quienes lo somos-, no solo estamos
asumiendo la lucha vital concreta contra el capital, sino también la lucha
por autosuprimirnos como clase, como humanidad-proletarizada, para devenir
humanidad-socializada o comunidad humana real. *Todo lo cual, valga decirlo,
no es uno de esos novedosos y mercantiles “inventos” académicos posmodernos,
sino una de las posibilidades reales que ha vislumbrado la misma lucha
práctica y conciente del proletariado histórico y mundial, de nuestra clase.
Y también cabe aquí decir que *no nos estamos dirigiendo a lxs rockerxs,
punkerxs, hoperxs, alternativxs, etc. “aniñadxs”, a esa juventud
pequeñoburguesa o de clase media*, porque ésta ya se encuentra acomodada
“alternativamente” en el sistema y porque es frecuente en ella que tenga
crisis existenciales o “de identidad”. De allí que no nos interese tal
sector. *Nos estamos dirigiendo fraternal pero (auto)críticamente, sin duda,
a todxs lxs compas proletas jóvenes que andan metidxs en estas “movidas
juveniles”* -talvez como una forma de canalizar la natural rebeldía que les
produce este maldito sistema capitalista-, a lxs cuales les decimos que si
llegan a participar en la revolución social no será por una identidad,
conciencia, ideología u organización, sino *por necesidad vital concreta*;
es decir, que no lo harán como rockerxs, punkerxs, hoperxs, alternativxs,
feministas, ecologistas, indigenistas, estudiantes, y ni siquiera como
“socialistas”, “comunistas” o “anarquistas”, sino *como proletarixs que
luchan por su propia autosupresión y autoliberación humana integral. *
**
Con todo esto último no estamos diciendo que no existan diferencias al
interior de la clase trabajadora, que estas sean “contradicciones
secundarias”, ni tampoco estamos llamando a “forjar la unidad” por la
unidad, porque sí o así sin más (nada más populista y contrarrevolucionario,
en este aspecto, que la unidad sin principios y desde arriba). El capital
domina, entre otras cosas, porque produce, “naturaliza” y controla
socialmente las diferencias reales en el seno de lxs trabajadorxs (división
del trabajo, jerarquías salariales, de consumo o de “estatus”, nacionales,
regionales, de sexo, edad, “raza”, ideologías, valores, costumbres, gustos,
etc.). O cuando no las produce directamente, las integra y reproduce dentro
de sus lógicas y, así, domina la *totalidad* social en base a este conjunto
de *divisiones o separaciones.* *Es falso o ilusorio, entonces, pretender
combatir al capitalismo solamente desde una de estas parciales diferencias o
haciendo de éstas “frentes de lucha” bajo la forma de identidades e
ideologías: aquí nos referimos, por supuesto, a todos los “ismos” que están
de moda (ciudadanismo, indigenismo, ecologismo, feminismo) y, en este caso,
a las “culturas juveniles” o “tribus urbanas”, ya que, entre otros motivos,
hoy éstas se encuentran presentes en buena parte de lo que se considera como
“izquierdas”. Por lo tanto, no se puede llamar a “forjar la unidad” de
nuestra clase bajo estas premisas. Insistimos: esa es la política
ideológico-cultural actual del capital y su ala izquierda, del enemigo
declarado y camuflado, respectivamente. *
**
*Muy por el contrario, la resolución proletaria y comunista de este problema
es, una vez asumida nuestra condición proletaria, reconocer estas
diferencias reales en nuestro seno, trabajarlas, superarlas, y sobre todo
hacer esto autónomamente (lejos de las garras de los patrones, gobierno,
sindicatos, partidos, ongs, universidades, etc.) y volcarlo contra el
capital.* Obviamente, esto debe hacerse *entre iguales, como compañerxs y
como revolucionarixs*, es decir que *toda desigualdad o jerarquía
capitalista -sea cual sea- al interior de nuestra clase en lucha debe ser
descartada o desechada desde el principio*. Así pues,* este clasismo
revolucionario integral critica y combate la “identidad” y la “diversidad”
capitalistas, pero no anula sino que, al estar luchando contra
todaexplotación y opresión, reúne y potencia la
diferencia y/o la multiplicidad individual y colectiva real*, humana, que es
negada o alienada por el capital (p. ej. compañeras
*proletarias*secretarias, madres solteras y “rockeras” de ascendencia
indígena, o
compañeros *proletarios* precarios y “hoperos” de barrio marginal, etc.).
Por tal razón es que podemos afirmar categóricamente que, *contra todas las
identidades/comunidades ficticias o ilusorias del capital, la única comunidad
real es la comunidad proletaria de lucha por abolir el capital-estado y la
sociedad de clases*, *que es de carácter histórico y mundial, que vive y
lucha por establecer a su vez la comunidad humana real mundial sin
explotadores ni explotados, sin clases ni estado: el comunismo; el cual,
como bien dice el Manifiesto Comunista, es “una asociación donde el libre
desenvolvimiento de cada unx sea la condición del libre desenvolvimiento de
todxs” *(por si acaso: *no *reivindicamos al comunismo como otra ideología
ni mucho menos como otra identidad, sino como movimiento *real* del
proletariado por abolir la sociedad burguesa y a la vez como futura sociedad
sin clases y sin estado, por lo que bien podemos reafirmar, en palabras de
un compañero histórico, que *“lxs comunistas luchamos por nuestra propia
abolición”*). Todo esto es posible desde aquí y ahora, a su vez, si a la
atomización y a la competencia lxs proletarixs le oponemos activamente *la
solidaridad o la complicidad*; a la representación y al vanguardismo, *la
autonomía*; a la conciliación y al colaboracionismo, *el antagonismo*; al
reformismo, *la radicalidad*; y a la dictadura (democrática) del capital, *la
dictadura social de nuestras necesidades y deseos humanos reales, la
superioridad humana frente a la mercancía y el estado*. Solo con esta
perspectiva hoy se puede y se debe separar aguas tajantemente con la
ideología dominante, con la izquierda del capital, con los sectores
reaccionarios y reformistas en general y, por lo tanto, solo de ese modo hoy
hay cómo contribuir modestamente a que nuestra clase se reconstituya, se
reunifique y actúe como *sujeto revolucionario*. La lucha proletaria
práctica así lo ha demostrado y lo demostrará.
Considerando que histórica y globalmente estamos en un contexto de *crisis*
*capitalista* donde se demuestra toda la *barbarie* de este sistema
putrefacto, pero que, aún así, *mayoritariamente nuestra clase sigue estando
explotada, dividida, extraviada, domada*; que la *actual generación de
proletarixs jóvenes* –que, además, constituimos el grueso de la clase
trabajadora actual- está condenada al desempleo o a la
*precariedad*económica y existencial (no solo la pobreza o la
marginalidad, sino también
el desencanto y la decadencia); que, sin embargo, esta actual generación de
jóvenes proletarixs, por su misma situación material y vital concreta, tiene
*capacidades y motivos suficientes para autoemanciparse* tanto del capital
(economía/trabajo, política/estado, etc.) como de la izquierda del capital y
sus taras: sindicalismo, partidismo, estatismo, ongismo, etc. (más allá de
sus particularidades, las últimas luchas proletarias en perú, grecia,
turquía, así lo demuestran, sobre todo en grecia); que esta *contradictoria
situación de la juventud proletaria o del proletariado joven* se plasma en
muchas de las actuales organizaciones, ideologías, iniciativas, procesos y
acciones “juveniles” “de izquierda”; y, que precisamente *el particularismo,
en este caso el culturalismo juvenilista (burgués y reformista en sí), es un
obstáculo real para luchar como clase contra toda explotación y dominación*;
considerando todo esto, pues, animamos a todxs lxs jóvenes proletarixs
-politizadxs o no, organizadxs o no- a que *abandonen todo “ismo” de moda y
toda “cultura juvenil” o “tribu urbana”*, y en general toda forma de
dominio, ideologización, separación e identificación capitalistas, y
que *asuman
lo que en realidad son y deben hacer para su autoliberación integral
(material, social, psicológica, sexual, cultural, ecológica): proletarixs
que luchen por transformar sus propias vidas, por conquistar y disfrutar la
auténtica vida para todxs y cada unx; que luchen de manera práctica,
autoconciente, autoorganizada, combativa y creativa por destruir la sociedad
capitalista en su totalidad y por ende por autosuprimirse como clase para
ser comunidad humana real o libre asociación de individuxs libres.* A esto
talvez se le quiera y pueda denominar de muchas formas; pero en la lucha
histórica, real, de nuestra clase, a esta tendencia o movimiento real hasta
ahora se le ha denominado *comunismo y anarquía. *
*¡Abajo el juvenilismo, el culturalismo y toda comunidad ficticia del
capital! *
*¡Lucha de clases revolucionaria! ¡Clasismo revolucionario integral!*
*¡A construir y fortalecer la comunidad proletaria mundial para destruir al
capital, al estado y a las clases!*
*¡¡La única comunidad humana real es el comunismo!! ¡¡Por el comunismo y la
anarquía siempre!!*
* *
*comunismoobarbarie@gmail.com*
abril 2010, quito-ecuador
Así, a medida que la ciencia avanza, Dios parece tener cada vez menos que hacer. Es un gran universo, desde luego, por lo que Él, Ella o Ello, podría estar ocupado provechosamente en muchos sitios. Pero lo que evidentemente ha ocurrido es que ante nuestros propios ojos ha ido apareciendo un Dios de los vacíos; es decir, lo que no somos capaces de explicar, se lo atribuimos a Dios. Después, pasado un tiempo, lo explicamos, y entonces deja de pertenecer al reino de Dios. Los teólogos lo dejan de lado y pasa a la lista de competencias de la ciencia.
Carl Sagan: “La diversidad de la ciencia”
[2007]
"La estirpe humana no es más que un sustrato químico en un planeta pequeño, orbitando alrededor de una estrella mediana, en los suburbios de una galaxia del centenar de miles de millones que existen"
“Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de esas fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social” (1859)
Si una idea no parece absurda
de entrada,
pocas esperanzas
hay para ella.-
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"El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido." |
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MARX, Groucho (1890-1977) |