Partager l'article ! Los retos de la descolonización en el Caribe: 13-07-2012 ...
| 13-07-2012 |
La primera barrera que nos encontramos es el lenguaje que usan las instituciones dedicadas al trabajo de descolonización: la Organización de Naciones Unidas
(ONU).
La ONU fue creada por y bajo el control de los países considerados como los “liberadores” del mundo del flagelo del fascismo: los llamados “aliados”, la URSS,
EEUU y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Sin embargo, la repartición del mundo que se hicieron las grandes potencias bajo la teoría de la “esfera de influencias”, traía
consigo el germen de la contradicción. Mientras por un lado en el Tratado del Atlántico se hablaba del derecho a la libre determinación, por el otro se despojaba a los palestinos de sus
tierras, se quedaban incólumes las posesiones europeas y estadounidenses coloniales en el Asia, África y América Latina, y se mantenía la hegemonía soviética en los de Europa Oriental y
Asia.
Así, desde su creación la ONU trajo consigo la gran contradicción entre lo que decían los documentos y los discursos y lo que se hacía en la práctica con
impunidad. Hoy en día esa contradicción no sólo sigue existiendo sino que se ha acentuado en las acciones tomadas por el organismo con relación a Irak, Libia y actualmente en
Siria.
El trabajo y los documentos sobre descolonización son un ejemplo dramático de las contradicciones señaladas. Al día de hoy todavía se refieren a los países
que tienen pueblos y naciones sometidas bajo situación colonial como “potencias administradoras” y a los territorios bajo colonialismo como “territorios no autónomos” o en “fideicomiso”.
Todo un juego de lenguaje impuesto por los países colonizadores que después de todo son los que redactaron los documentos, con excepción de la Resolución 1514(XV) cuyo proyecto aprobado fue
el redactado por los países de Asia y África. Pero, aun con el lenguaje claro de la 1514(XV) que habla sobre “países y pueblos coloniales”, los colonizadores se las arreglaron para que se
siguiera arrastrando el lenguaje de la Carta de la ONU del artículo 73e que se refiere a “territorios no autónomos”.
Pero el peor de los legados que tenemos es que aun cuando la Resolución 1514(XV) tiene como objetivo principal la abolición del colonialismo, al mandatar el
traspaso de poderes de forma inmediata y sin que medien como excusa tamaño o desarrollo económico y político del territorio para no traspasarle los poderes, la ONU y los países
colonizadores han hecho caso omiso de dicho mandato abolicionista. ¿Por qué? Porque el resultado lógico de dicho mandato es dejar sin efecto la titularidad que alegan tener sobre los
territorios los países colonizadores aun cuando el colonialismo fue declarado como un crimen contra la humanidad y una violación flagrante de los derechos humanos. De la misma forma que al
declararse ilegal la esclavitud ningún “amo” podía oponerse a la libertad de su esclavo alegando “titularidad” anterior a la abolición de la esclavitud, ningún país colonizador puede alegar
que tiene título válido anterior a la aprobación de la 1514(XV). Menos aún, cuando la obtención de dichos títulos fueron el producto de la invasión y ocupación de territorios con habitantes
o con soberanía claramente establecida como en el caso de Las Malvinas, o por “cesiones” y “tratados” entre imperios delincuentes.
A pesar de la aprobación de la Carta Magna de la Descolonización (Res. 1514(XV), hoy el Comité de Descolonización sigue trabajando el tema de la
descolonización dentro del marco legal anterior a la aprobación dela Resolución 1514(XV) y con el lenguaje y las nomenclaturas que impusieron los países colonizadores al aprobar la Carta de
la ONU. Por eso estamos en la Tercera Década de la Descolonización sin que se haya resuelto el problema del colonialismo en el mundo. Esto no desmerece ni ignora las decenas de países
africanos y asiáticos que alcanzaron su independencia en la década de los sesenta, aunque habrá que estudiar con profundidad cuán involucrada estuvo y cuánto aportó la ONU a esos logros. Lo
que sí es innegable es que aunque alcanzaron independencia política, el neocolonialismo se instaló cómodamente para continuar el saqueo y expolio de esas regiones del mundo.
La región a la que pertenecemos, el Caribe, contiene la mayoría de los pueblos del mundo bajo colonialismo. El Caribe tiene tres tipos de colonialismos: los
reconocidos por la ONU como “territorios no autónomos” y que aparecen en la lista levantada al amparo del Artículo 73e de la Carta de la ONU, las seis dependencias de Reino Unido -las
Bermudas, las Islas Turcas y Caicos, Islas Caimán, Anguila, Islas Vírgenes Británicas y Montserrat- y la de Estados Unidos (EE.UU.) -las Islas Vírgenes-, que fueron clasificadas por la ONU
en 1946 como territorios no autónomos y los territorios semiautónomos Holandeses; y los territorios “integrados” a la llamada “metrópolis” como las islas bajo dominio francés de Guadalupe,
Martinica y la Guyana Francesa.
Las islas que han sido “integradas a la metrópoli” no figuran ante la atención del Comité de Descolonización y fueron sacadas de la lista de “territorios no
autónomos” porque supuestamente ejercieron su derecho a la libre determinación. Al igual que Puerto Rico, sus asuntos son reclamados como “asuntos domésticos” con los cuales no puede
intervenir la ONU porque estaría infringiendo la soberanía de un estado miembro, el poder colonizador.
Los territorios de ultramar del Reino Unido de Gran Bretaña
En 1999 las islas bajo dominio de Gran Bretaña cambiaron el nombre “dependencia” por el de “territorio de ultramar” (OT), y el título del Jefe de Gobierno
electo cambió de “chief minister” (ministro jefe o principal) a la de “Premier” (primer ministro). Sin embargo, el poder unilateral de la metrópoli se mantuvo. Los OT para todos lo efectos
están bajo “direct rule”, con gobernadores con “poderes reservados”, nombrados por la reina, que pueden anular legislación adoptada por el gobierno electo del territorio. El gobernador
británico también puede emitir decretos para promulgar leyes, de manera unilateral, sin el consentimiento y en contra de la voluntad del gobierno electo. El gobierno de su majestad puede
dejar sin efecto la constitución, (constituciones redactadas en Inglaterra aunque ésta no tiene una constitución), como lo hicieron en la Islas de Turcos y Caicos con la excusa de sacar una
administración corrupta del gobierno local.
Las Islas Vírgenes de EEUU
Comenta el experto en descolonización, Carlyle Corbin, que tanto en las dependencias de Reino Unido y de EE.UU en el Caribe, nunca se ha emprendido ningún
acto legítimo de autodeterminación, puesto que todas las iniciativas políticas y constitucionales se han llevado a cabo bajo la jurisdicción de las leyes de la metrópoli, y no bajo el
derecho internacional. Carlyle Corbin, Colonialismo contemporáneo en el Caribe, Revista ALAI (abril, 2012).
Ambas metrópolis sostienen que los habitantes de “sus” territorios han consentido a la relación de subordinación política porque celebran “elecciones libres”.
El pecado original de este “consentimiento” es que el pueblo ha tenido que someter “su” constitución para aprobación por el Congreso de EEUU, como lo fue en el caso de Puerto Rico, lo cual
es contrario al derecho a libre determinación. Las Islas Vírgenes de EEU han pasado por cinco convenciones constituyentes para aprobar una constitución, las cuales nunca han sido
refrendadas por el Congreso de EEUU, y sin que la ONU haya denunciado la ilegalidad de dicho comportamiento de la llamada “potencia administradora”.
Los departamentos de ultramar de Francia y su uso militar
Robert Sae explica que aunque “Martinica abarca apenas 1100 km2 y cuenta con sólo 400.000 habitantes, sin embargo, es una base esencial sobre la cual se apoya
la política de los imperialistas europeos en la región, que utilizan este “Departamento Francés de América (DFA)” como un verdadero caballo de Troya para su intervención.” Martinica es una
base de apoyo para la vigilancia, la inteligencia y las intervenciones militares en la región. Al igual que sucedió con la Isla de Vieques en Puerto Rico, junto con Guadalupe, Martinica
sirvió como escala durante la Guerra de las Malvinas y la invasión de Granada y allí Francia y EE.UU. organizan regularmente maniobras militares conjuntas.
En 1946 Martinica fue “integrada” a Francia al convertirse en un Departamento de Ultramar. Francia proclamó la “descolonización” del país y el carácter
“doméstico” del territorio. Sae describe la realidad de dicha “descolonización”: “supervisión de todos los actos administrativos casi únicamente en manos de oriundos de la “metrópoli”,
economía extrovertida al servicio de la metrópoli, despliegue de las fuerzas armadas en los conflictos sociales, justicia a dos velocidades, permanencia del racismo, etc.”
En el plano social y económico los paralelismos con Puerto Rico son escalofriantes: un 32% de la población activa está desempleada (62% para los menores de 25
años); y un 20% vive por debajo del umbral de la pobreza.
Martinica al igual que Puerto Rico ha luchado por mantener su identidad propia. Pero distinto a Puerto Rico, los independentistas han logrado avances
electorales obteniendo mayoría en el Consejo Regional de 2006 a 2010. En la actualidad la mayoría es autonomista. Este auge de los sectores independentistas y autonomistas obligó al
gobierno de Francia a celebrar referendos. Sae denuncia que “todas las consultas organizadas en el país se llevaron a cabo en un contexto de desinformación masiva y de chantaje respecto a
la supresión de las conquistas sociales. Además, excluyeron a la tercera parte de la población de Martinica, emigrada en Francia, pero dieron el voto a los franceses de paso en el país,
incluidos los miembros de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas del orden”. El resultado del referéndum fue de 68,30% a favor del “Sí” con una participación de un 35,81% de los votantes
registrados, Sae concluye que “ningún poder político significativo se ha concedido a las autoridades locales. La tutela sobre Martinica se mantiene intacta, desde todo punto de vista.”
Robert Sae; Martinica: una apuesta estratégica, Revista ALAI (abril, 2012)
Guayana francesa
La Guayana Francesa, un país ubicado entre la República Federativa de Brasil y la República de Surinam, está habitado por pueblos indígenas y poblaciones
migrantes, similares a las de Brasil, Surinam, Guyana, Venezuela, Bolivia, Perú, Belice.
Newton, Servais, Carpentier y Charlotte nos describen cómo Francia lo ha convertido en un corredor militar francés y europeo. “Con la llegada de Galileo (el
satélite militar), Francia cuenta con 40.000 hombres, barbouzes (agentes no oficiales), jubilados en actividad bajo el comando del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y los servicios de
inteligencia destacados en Guayana, en capacidad de intervenir contra independentistas guayaneses, y los pueblos o gobiernos solidarios en lucha contra todas las formas del imperialismo en
el continente. El Presidente de Francia tiene el poder de decisión para utilizar esta arma temible. La colaboración de gestión neocolonial Francia-EE.UU. (presencia militar estadounidense
en Colombia) debilita los movimientos contestatarios en ese país abocados a la búsqueda de la paz. Por ejemplo, debido a la disputa entre Venezuela y EE.UU., Francia se encarga de las
investigaciones en suelo venezolano.” Marie-Claire Newton, Alphonsine Servais, Pierre Carpentier, Raymond Charlotte: Guayana en América Latina Revista ALAI (abril 2012)
El 18 de septiembre de 2009, se remitió una solicitud dirigida al Presidente del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, para registrar la
Guayana Francesa en la lista de países por descolonizar. Se desconoce si ha habido respuesta a la misma. Francia hará lo mismo que EEUU hace con Puerto Rico: alegará que es un “asunto
doméstico” sobre el cual la ONU no tiene jurisdicción porque intervenir sería atentar contra la soberanía de Francia.
El 10 y 24 de enero de 2010 se celebraron referendos con una tasa de abstención cercana al 72% de los votantes registrados. El “Sí” a la creación de una
“Colectividad” ganó con un 57,48%, con una participación del 27,44% de los votantes registrados.
Países semiautónomos holandeses
En los países semiautónomos holandeses, explica Corbin, las disposiciones de la Carta de 1954 del Reino de los Países Bajos, para asegurar la “buena
gobernanza” en los países semiautónomos del Caribe, han dado lugar a una expresión similar, si bien menos explícita, de poder unilateral de la metrópoli. En el 2010 se “desmantelaron” las
Antillas Holandesas, compuestas por cinco islas, emergiendo dos países semiautónomos: Curazao y Sint Maarten (isla de San Martín), imponiéndose un modelo que desplazó el proceso
presupuestario y otras competencias funcionales del gobierno electo a la metrópoli y redujo aún más el nivel de autogobierno. Las otras tres islas fueron convertidas en “entidades públicas”
parcialmente integradas a los Países Bajos: Saba, San Eustaquio y Bonaire.
Esta “reorganización” de los territorios holandeses, la reforma constitucional y el estatuto autonómico que han obtenido las Antillas Holandesas y Aruba,
tiene la ganancia colateral para Holanda de tener el control de 8,300 km. cuadrados de aguas territoriales, incluyendo Curazao, Bonaire, San Eustacio y Saba y sus respectivas zonas de
exclusividad de zona marítima y zona económica, estableciendo tres nuevas fronteras de la Unión Europea en el Caribe, con implicaciones para la pesca, recursos naturales, la seguridad y la
integración regional. (Corbin)
Conclusión
Como se desprende del anterior resumen de la situación política de las relaciones de las islas del Caribe y Guayana con sus respectivas “metrópolis”, los países colonizadores siguen tomando decisiones a espalda del derecho internacional, utilizando los territorios para la protección de sus intereses económicos a través del control hegemónico de la región, e imponiendo “su” orden legal y visión del mundo con total impunidad. El despertar de la conciencia de los pueblos sometidos al colonialismo, requiere de una tarea diaria de educación y denuncia y, sobre todo, de llamar a las cosas por su nombre.-
Así, a medida que la ciencia avanza, Dios parece tener cada vez menos que hacer. Es un gran universo, desde luego, por lo que Él, Ella o Ello, podría estar ocupado provechosamente en muchos sitios. Pero lo que evidentemente ha ocurrido es que ante nuestros propios ojos ha ido apareciendo un Dios de los vacíos; es decir, lo que no somos capaces de explicar, se lo atribuimos a Dios. Después, pasado un tiempo, lo explicamos, y entonces deja de pertenecer al reino de Dios. Los teólogos lo dejan de lado y pasa a la lista de competencias de la ciencia.
Carl Sagan: “La diversidad de la ciencia”
[2007]
"La estirpe humana no es más que un sustrato químico en un planeta pequeño, orbitando alrededor de una estrella mediana, en los suburbios de una galaxia del centenar de miles de millones que existen"
“Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de esas fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social” (1859)
Si una idea no parece absurda
de entrada,
pocas esperanzas
hay para ella.-
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"El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido." |
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MARX, Groucho (1890-1977) |