Partager l'article ! La paradoja de los gemelos y la dilatación temporal: La paradoja de los gemelos y la dilatación temporal 01-02-2010 | Souto Al ...
Este artículo presupone los dos anteriores. Así que, si os acabáis de incorporar, a ellos os remitimos. Recordad que en nuestro primer post habíamos admitido, rotunda y
polémicamente, que los viajes
en el tiempo son posibles según las ideas de Einstein, aunque únicamente hacia el futuro. Por lo tanto, hubo
que desarrollar, de manera pedagógica, los postulados de la teoría de la relatividad especial. Finalmente, en el segundo de los post de la serie, llegábamos a la
dilatación del
tiempo.
Ya sólo nos queda finalizar con la clásica y espectacular paradoja de los gemelos para ilustrar el fenómeno de la dilatación del tiempo. Uno de los
gemelos es un astronauta que emprende un viaje interespacial.
Dependiendo de la velocidad de la nave, a su regreso se encontrará con un hermano mayor, anciano, muerto. O puede que, sencillamente, se tope con los nietos de los nietos
etcétera…de sus nietos. Veámoslo.
Si la nave viaja a la mitad de la velocidad de la luz, un ‘año’ en ella sería igual a 1′15 años en la Tierra. No parece muy impresionante. Al 87% de la
velocidad de la luz, sin embargo, cada año en la nave son 2 en la Tierra. Al 99′9 %, la relación sería 1 a 70, y si la nave alcanzase una velocidad
cercana al 99′99% de la de la luz, por cada año de los astronautas, en nuestro planeta habrían pasado dos siglos. Así, si quisieran visitar el año tres
mil no tendrían que viajar a esa velocidad por las remotas estrellas y volver al cabo de cinco años suyos.
El ejemplo del reloj de luz representa la clave. Veámoslo de otra manera: una sonda, pongamos que en algún punto del Sistema Solar. Imaginemos
que el satélite está en reposo respecto de la Tierra y que envía señales, pulsos, de luz a la Tierra con velocidad c. Como entre emisor (sonda)
y receptor (Tierra) no hay movimiento, las señales de luz llegan con la misma frecuencia con la que fueron emitidos. Por ejemplo: 10 minutos.
Ahora, si la sonda se mueve (a velocidades enormes), el resultado cambia. Atención: recordad lo visto en el primer artículo con el futbolista y el extraño caso de la luz. La velocidad
de ésta, ya lo sabemos, es constante sin importar el marco de referencia (el del emisor o el del receptor). Sin embargo, la frecuencia (con la que se reciben
las señales) sí depende del movimiento relativo entre sonda y Tierra.
Así, cuando el satélite se acerca a la Tierra, en ésta los pulsos o señales de luz llegan con mayor frecuencia. ¿Por qué? Pues porque, aunque
c sea constante, la distancia que separa sonda y Tierra es cada vez menor. ¿Lo veis? Si la sonda se moviese tan rápido como para que la frecuencia de recepción
de la señal doblase a la de emisión, entonces en la Tierra dicha señal sería detectada cada…5 minutos.
Por el contrario, si con esa misma velocidad el satélite no se acerca, sino que se aleja, siempre emitiendo los pulsos de luz cada 10 minutos…¿con qué frecuencia llegarán a
la Tierra? Sí, cada 20 minutos. Otra vez: porque aunque la velocidad de la luz es siempre la misma, tiene que recorrer un camino más largo.
Pues bien, ¿comprendéis que las señales son básicamente un reloj de luz? Cuando la sonda se acerca a la Tierra, en el marco de referencia del receptor los acontecimientos que duran 10
minutos en la sonda parecen durar apenas 5 minutos. Cuando se aleja, parecen durar 20.
Pensemos en los gemelos. El astronauta despega a las 12:00 del mediodía y se aleja de la Tierra con la misma velocidad durante una hora, luego gira casi
sin perder tiempo y está de vuelta en otra hora. Esto es, según los relojes de la nave pasaron dos horas. Desde la Tierra, en cambio, el viaje se percibirá con otra
duración.
La nave, mientras se aleja, envía señales de luz cada 10 minutos, que llegan a la Tierra cada 20. En los primeros 60 minutos (ida), la nave envía un total de
6 señales. Los relojes de a bordo, en el momento de regresar, señalan las 13.00 de la tarde. ¿Qué hora será en la Tierra cuando llegue la sexta
señal? Si reciben las 6 señales cada 20 minutos, 6 por 20= 120, dos horas. En la Tierra serán las 14:00.
¿Se equilibran los tiempos al regresar la nave a la misma velocidad? Durante la segunda hora (vuelta), envía de nuevo 6 señales cada 10 minutos, que llegan a la Tierra ahora en
intervalos de 5 minutos, de modo que el sexto y último se recibe a la media hora (6 por 5). Por lo tanto, en la Tierra, las dos horas que tardó la nave en ir y volver
son en realidad…¡dos horas y media! No es una ilusión: el gemelo de la nave es media hora más joven que el que se quedó en Tierra. ¿Alguna duda?
http://sobrecuriosidades.com/2010/02/01/la-paradoja-de-los-gemelos-y-la-dilatacion-temporal/
Así, a medida que la ciencia avanza, Dios parece tener cada vez menos que hacer. Es un gran universo, desde luego, por lo que Él, Ella o Ello, podría estar ocupado provechosamente en muchos sitios. Pero lo que evidentemente ha ocurrido es que ante nuestros propios ojos ha ido apareciendo un Dios de los vacíos; es decir, lo que no somos capaces de explicar, se lo atribuimos a Dios. Después, pasado un tiempo, lo explicamos, y entonces deja de pertenecer al reino de Dios. Los teólogos lo dejan de lado y pasa a la lista de competencias de la ciencia.
Carl Sagan: “La diversidad de la ciencia”
[2007]
"La estirpe humana no es más que un sustrato químico en un planeta pequeño, orbitando alrededor de una estrella mediana, en los suburbios de una galaxia del centenar de miles de millones que existen"
“Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de esas fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social” (1859)
Si una idea no parece absurda
de entrada,
pocas esperanzas
hay para ella.-
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"El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido." |
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MARX, Groucho (1890-1977) |