El gobierno alemán parece haber decidido que el lugar adecuado para el enfermante paciente griego es el señero sanatorio del Fondo Monetario Internacional y no la ayuda improvisada de los socios de la Unión Europea.
El activismo alemán, para despegarse del problema de un miembro del euro, no está pasando desapercibido para cuantos recuerdan la largueza de la Alemania de Kohl a la hora de acudir con la chequera, fuese a España como al Reino Unido. Por otra parte, los planes anticrisis de Berlín se han topado con críticas de insolidaridad, por parte de París, así como de vagos e inconsecuentes por parte de la Comisión Europea.
El primer ministro griego se ha mostrado escéptico en Bruselas sobre la última idea alemana, expuesta el día antes por Angela Merkel: "simplemente sancionar no podría ser la solución. Castigar y excluir a un país no sólo sería un fracaso para el país, sino para la propia unión monetaria".
Agregó que, sanciones aparte, lo importante sería "asegurar que quien tiene problemas recibe el apoyo necesario".
Papandreu dice preferir que sea la Unión Europea, y en particular la eurozona, la que rescate a Grecia en caso de no poder refinanciar su deuda. No descarta sin embargo acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) si no recibe asistencia comunitaria.
Ante el escepticismo alemán, que quiere que Atenas se ocupe de su propio presupuesto, el jefe de gobierno objetó que "no estamos pidiendo dinero a los (contribuyentes) alemanes, franceses o italianos" sino "apoyo político fuerte para permitirnos abordar reformas necesarias y asegurarnos que no vamos a pagar más de lo necesario para llevarlas adelante".
Destacó la dificultad para su Gobierno de tener que pedir prestado "a un tipo de interés excesivo, por encima del 6%, y ello crea un problema económico y también ético. En un momento en que pedimos a la gente que se recorte los salarios", este esfuerzo "se pierde con los altos tipos de interés". De seguir con tales tipos, dijo "no excluir nada", "todas las opciones están abiertas, pero preferíamos una solución europea y esperamos que la UE pueda responder a esto".-

