El presidente ha justificado las nuevas medidas "a la luz de las prácticas fraudulentas del Banco Central de Irán y de otros bancos para ocultar sus
transacciones" con otras entidades sancionadas, según explicó en una carta enviada al Congreso. En esa misma carta, Obama subraya las "deficiencias contra el lavado de dinero" y el
"riesgo inaceptable que representan para el sistema financiero internacional las actividades de Irán".
En noviembre pasado, el Tesoro de EE UU declaró el territorio de Irán "jurisdicción de preocupación prioritaria por lavado de dinero". Por su
parte, la Unión Europea (UE) acordó en enero imponer un embargo a las importaciones de crudo desde Irán que prohíbe inmediatamente todo nuevo contrato y da de plazo hasta el 1 de julio para
poner fin a los ya existentes.
Irán se ha convertido en el país más peligroso para Estados Unidos, a ojos de sus ciudadanos, mientras ha pasado a una segunda posición la preocupación con
relación a China, según una reciente encuesta del centro de estudios Pew Research. Aunque Obama se ha mostrado reacio a una intervención militar en Irán, también ha dejado claro que no
hay ninguna opción fuera de la mesa con vistas a evitar que Teherán pueda desarrollar un arma nuclear.
Obama dijo el domingo en una entrevista con la cadena NBC que cree que Israel no ha decidido si atacará o no Irán, pese a los informes que
indican que el secretario de Defensa de EE UU, Leon Panetta, está convencido de que el ataque es inminente.-

