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Los que tenemos añales metidos en la subversión conocemos de lejos y de cerca algunos temas. Por ejemplo, cómo comenzó todo esto. Los de la
Misión Boves tienen un dicho central: “el peo es de clases”. Clases sociales, se sobrentiende. Y, el 27 de febrero de 1989 comenzó el zaperoco. Ese
día, y los siguientes, salieron los militares a matar gente, así de sencillo, siguiendo las instrucciones del gobierno adeco presidido por ese prócer civil como fue Carlos Andrés Pérez. ¡Qué no
es invento! Los militares estaban para amparar las vagabunderías de los políticos; era parte de nuestra democracia civilista nacida en 1958. Manuel Caballero, que hoy encabeza a los historiadores
antichavistas y escuálidos, calificaría los acontecimientos del 27 de febrero de 1989 como de una típica rebelión anarquista. Era su opinión, por entonces. Y, el 4 de febrero de 1992 fue el
alzamiento de los jóvenes militares que se completó el 27 de noviembre del mismo año. Nosotros, que como anarquistas apostamos más a la democracia que a la dictadura, editamos un irrelevante
folletín antimilitarista denunciado el golpismo de Chávez. Ni creíamos en el golpismo en 1992 ni creemos en el golpismo ahora. Por eso fue que no avalamos el carmonazo, porque se estaba
deponiendo un gobierno elegido por los ciudadanos. Y, si el chavismo pierde las elecciones, pues las perderá y ya sabremos qué hacer los bolivarianos o nosotros con los bolivarianos. Lo de
nosotros está claro: anarquismo revolucionario y comunismo libertario. Y si hay una rendija como la actual bolivariana pues por ahí nos meteremos con nuestras banderas autogestionarias por la
edificación de un poder popular de abajo arriba y la destrucción de toda la sociedad burguesa. De toda. Cada vez que veamos una oportunidad en la cual la democracia deja de ser sólo para las
élites y puede ser ejercida por el pueblo trabajador ahí estaremos los anarquistas en la vanguardia. Sabemos que las revoluciones no son juegos florales ni la consolidación definitiva de nuestros
sueños utópicos. Nada de eso. Cada vez que intentamos transformar la sociedad en beneficio de las mayorías trabajadoras toda la élite mundial conspirará para anularnos. Lo hicieron en todos los
sitios: en la Comuna de París, 1871; en las revoluciones del siglo XX en todas y sólo alcanzaron a sobrevivir algunos modelos que siguieron una lógica ajena a los sueños utópicos del socialismo.
Las utopías no son fáciles. No fue que nos acostamos capitalistas y despertamos socialistas. Son procesos más largos y mucho más complejos. Con muchos ejes que a veces interactúan pero que otras
veces son autónomos de los deseos. Lo hemos dicho ya: Venezuela es una sociedad capitalista del Tercer Mundo en la cual se trata de profundizar la democracia en todos los terrenos. A esa
democracia algunos la llaman socialismo. Pero ese proceso puede ser derrotado el próximo 26 de septiembre si los candidatos revolucionarios pierden la mayoría de la Asamblea Nacional, es decir,
el Poder Legislativo del país. Que es el que hace las leyes. Por si hiciera falta recordarlo. No creo que ningún anarquista en su sano de juicio sostenga hoy que deben abolirse las leyes y, con
ellas, el Parlamento. Existe un ordenamiento jurídico. Cada país tiene el suyo. Hasta Cuba tiene un ordenamiento jurídico. Ese ordenamiento jurídico se basa en el derecho burgués en todas partes.
El derecho burgués se basa en una ficción: la igualdad de todos ante la ley. Ese derecho sigue vigente en la Venezuela de hoy. Nadie lo ha abolido. Fíjate como el derecho solapa las relaciones de
producción que son relaciones de propiedad: hay quienes son propietarios del capital y hay otros, los más, que sólo son propietarios de su sudor. La revolución bolivariana enfrenta todo esto.
Apenas “Barrio Adentro” tiene siete años; y la revolución uno más; y el gobierno de Chávez 11 añitos. Son muchas las cosas que tenemos que hacer todavía. No vamos a dejar esta vaina a mitad de
camino. Así que ya sabes.-
Así, a medida que la ciencia avanza, Dios parece tener cada vez menos que hacer. Es un gran universo, desde luego, por lo que Él, Ella o Ello, podría estar ocupado provechosamente en muchos sitios. Pero lo que evidentemente ha ocurrido es que ante nuestros propios ojos ha ido apareciendo un Dios de los vacíos; es decir, lo que no somos capaces de explicar, se lo atribuimos a Dios. Después, pasado un tiempo, lo explicamos, y entonces deja de pertenecer al reino de Dios. Los teólogos lo dejan de lado y pasa a la lista de competencias de la ciencia.
Carl Sagan: “La diversidad de la ciencia”
[2007]
"La estirpe humana no es más que un sustrato químico en un planeta pequeño, orbitando alrededor de una estrella mediana, en los suburbios de una galaxia del centenar de miles de millones que existen"
“Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de esas fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social” (1859)
Si una idea no parece absurda
de entrada,
pocas esperanzas
hay para ella.-
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"El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido." |
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MARX, Groucho (1890-1977) |