Todo menos que Grecia acuda al Fondo Monetario Internacional. Ésta es la consigna que circula desde hace semanas en Bruselas en torno a la grave crisis que
atraviesa Grecia, con un déficit público del 12,7% en 2009 después de que engañara durante meses a la Comisión Europea con una cifra mejor. Desde Berlín se está pilotando la operación dada la
necesidad de estabilizar el euro, según Financial Times Deutschland, que asegura que Alemania está coordinando el plan de acción.
En esta situación, y tras los ataques sufridos la semana pasada en las Bolsas de Madrid y Lisboa por los especuladores que quieren ver en estos países los
mismos males griegos, los líderes europeos empiezan a plantearse la posibilidad de salir al rescate del Gobierno de Atenas.
Esta ayuda, que podría terminar de perfilarse en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno que se celebra mañana en Bruselas, no se daría directamente ya que
lo prohíbe el Tratado para los países que están en el euro, sino que se utilizarían fórmulas indirectas, como facilidades en la balanza de pagos o acciones coordinadas de los países europeos
en los mercados de deuda.
En cualquier caso, una acción coordinada del resto de países de la Eurozona para intervenir en el mercado de deuda griego supondría aumentar el coste de la
deuda propia, lo que es rechazado desde muchas de las capitales europeas.
Otra de las opciones sería la emisión de eurobonos para conseguir fondos que luego serían prestados al Gobierno griego a un tipo de interés más suave que el de
mercado que paga ahora.
El comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, que a partir de hoy se encargará de la cartera de Competencia, aseguró ayer en el Parlamento
Europeo que los líderes europeos tienen que apoyar a Grecia si ésta demuestra su firme voluntad de hacer reformas, que pasan necesariamente por un enorme recorte del gasto público.
Pero lo que determinó ayer los rumores fue que el Ministerio alemán de Finanzas reconociera que prepara un plan de ayuda para Grecia con o sin la colaboración
del resto de la Unión Europea, según publica en su edición de hoy el diario Financial Times Deutschland.
Según las citadas fuentes el ministro federal de Finanzas, Wolfgang Schäube, va a informar hoy al resto de socios de la coalición del Gobierno alemán de los
detalles del plan de ayuda al Gobierno griego.
Recuperación del euro
La sola posibilidad de que finalmente Atenas reciba fondos del resto de sus socios europeos hizo que el euro ganara ayer terreno respecto al dólar, hasta las
1,38 unidades, después de que hace unos días la moneda única alcanzara su nivel más bajo en nueve meses frente al billete verde.
Los especuladores han atacado no solamente a los países con peor situación presupuestaria, como es el caso de España y Portugal además de Grecia, sino que se
han lanzado en tromba contra la moneda única europea en lo que parece una acción coordinada.
Esta misma especulación fue denunciada por el Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, quien no dudó en afirmar en la Eurocámra que «la
mayoría de los comentarios negativos y sesgados que se están produciendo sobre la Unión Monetaria vienen de fuera de la Eurozona, y hay otras zonas del mundo que también tienen elevados
niveles de deuda, tanto en América como en Asia».
Cumbre «informal»
Así las cosas otra de las sorpresas de la Cumbre informal extraordinaria de la Unión Europea de mañana es que, en contra de lo previsto, contará con la
presencia del Presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, quien ha interrumpido un viaje que realizaba en Australia para sumarse al encuentro. Barroso restó importancia a la
presencia de Trichet de quien aseguró que ha asistido a algunas cumbres antes.
La reunión, aunque tiene carácter informal y no se esperan acuerdos concretos, puede sentar las bases para que en el Eurogrupo y en el Consejo de ministros de
Economía de la próxima semana se adopten medidas concretas en el caso griego.
Grecia afronta un febrero caliente, plagado de protestas y con dos huelgas generales, por las duras medidas que pretende aplicar el Gobierno para sacar al país
de un abismo económico que pone en entredicho a toda la zona euro. Ante los severos ajustes, que pretenden bajar los sueldos de los funcionarios en un 20% y subir los impuestos para enderezar
las cuentas públicas, los sindicatos griegos se han puesto en pie de guerra. Además, protestan contra los cambios del sistema de pensiones, que prevé retrasar la edad mínima de jubilación y
ampliar el período de cálculo para el pago de las jubilaciones. Así, para la jornada de hoy está convocada una huelga general de los funcionarios y el día 24 está prevista otra de los
trabajadores públicos y privados que amenaza con detener el país. Sin embargo, hasta ahora ninguna central sindical ha presentado un plan alternativo a los recortes sociales y salariales
impulsado por el Ejecutivo socialista de Giorgios Papandreu, según informa Efe.-