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Bernardo Ancidey fue presidente de la FCU de la UCV y en estos días lo escuché haber dicho que “yo era chavista antes que Chávez apareciera”;
inclinado a los temas libertarios recuerdo haberle pasado algunas cosas nuestras y estuvo en la reunión que con Salom Mesa hicimos cierta vez en la casa del profesor universitario a la cual,
dicho sea de paso, no asistió mayor cantidad de gente. Y, todo porque se relacionaba a Mesa con el pasado de la represión adeca de los sesentas. Lo importante, sin embargo, es lo que dice
Bernardo, hoy. En efecto, el chavismo es hoy la expresión de toda esa izquierda que combatía al puntofijismo. Pero el chavismo cumplirá su etapa inexorablemente. El asunto es que no podemos
agotar las aspiraciones utópicas de la plebe solamente con y en el chavismo. ¿Adónde terminaremos de llegar? Nadie lo sabe. Bastante lograríamos impidiendo que retornasen los albaceas del
puntofijismo, bastante. Pero, ¿después del chavismo, qué? Si nos matan al comandante, ¿qué hacemos y cómo lo hacemos? ¿Cómo podemos consolidar el bloque de clases del poder popular respecto al
bloque que disputa el gobierno dentro del proceso? Pasa como en tantas otras revoluciones: el enemigo, al atacarte, no te deja avanzar, ay sí, ¿y tú
qué dijiste? Haces una revolución y el Tío Sam, Rajoy y la Reina de Inglaterra te van a dejar tranquilo a ver hasta dónde llegas. No te digo. Quizá el enemigo crea que tumbando a Chávez impide
que los más radicales culminen la revolución y hagan el socialismo. Quizá. Porque todos debemos defender el proceso, con sus pros y sus contras, y a veces, esos contras ameritan otra revolución.
Que todo a su tiempo. De momento hay que defender esta ñinguita de revolución que tenemos; agarrando aunque sea fallo. Porque eso nos permite la paz
social, al menos. Entre otras cosas permisivas. Porque todavía no hemos discutido si el camino del desarrollo hacia el socialismo debe ser el camino socialista hacia el desarrollo. No lo sabemos.
Nadie lo sabe. ¿Quién sabe cómo se construye el socialismo en un país del Tercer Mundo, que toda su vida ha sido monoproductor y monoexportador, con una clase media que vive al ritmo de Miami,
Florida? ¿Quién lo sabe? Sin embargo, sabemos muchas cosas. Resumiendo todas en una: que nadie escupa sangre para que otros vivan mejor. Esa es la finalidad. Para llegar a ella requerimos del
socialismo –eso decimos-, pero puede suceder que requiramos de algunas otras cosas (por ejemplo, de la bomba atómica, que nadie sabe). Un pasito para ello es votar por los bolivarianos el 16 de
septiembre de 2010. Ahí nos vemos.-
Así, a medida que la ciencia avanza, Dios parece tener cada vez menos que hacer. Es un gran universo, desde luego, por lo que Él, Ella o Ello, podría estar ocupado provechosamente en muchos sitios. Pero lo que evidentemente ha ocurrido es que ante nuestros propios ojos ha ido apareciendo un Dios de los vacíos; es decir, lo que no somos capaces de explicar, se lo atribuimos a Dios. Después, pasado un tiempo, lo explicamos, y entonces deja de pertenecer al reino de Dios. Los teólogos lo dejan de lado y pasa a la lista de competencias de la ciencia.
Carl Sagan: “La diversidad de la ciencia”
[2007]
"La estirpe humana no es más que un sustrato químico en un planeta pequeño, orbitando alrededor de una estrella mediana, en los suburbios de una galaxia del centenar de miles de millones que existen"
“Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de esas fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social” (1859)
Si una idea no parece absurda
de entrada,
pocas esperanzas
hay para ella.-
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"El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido." |
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MARX, Groucho (1890-1977) |