Esto y aquello

Mercredi 15 février 2012 3 15 /02 /Fév /2012 00:53

José Alcina Franch (Valencia, 1922 - Madrid, 28 de octubre de 2001), antropólogo, arqueólogo, etnólogo e historiador español. Fue uno de los investigadores más destacados en el estudio del poblamiento humano de América. Ocupó el puesto de director del Departamento de Antropología y Etnología de América de la Universidad Complutense de Madrid, así como la cátedra emérita de Antropología Americana de la mencionada universidad.

De Alcina Franch hemos estado leyendo Evolución social (Akal ediciones, Madrid, 1999; pp.332), que es un viaje por la antropología de izquierda a partir de autores como Karl Polanyi (1886-1964) y V. Gordon Childe (1892-1957); un esbozo del materialismo cultural pero en la opción multilineal, es decir, a partir del evolucionismo que se produce tras la interrelación entre el sistema sociocultural, el ecológico, el ambiental y el de las organizaciones políticas en las sociedades antiguas.

Este autor, además, debido a razones profesionales, esgrime ejemplos de las sociedades precolombinas por lo cual para un lector de la periferia reviste doble interés.

La importancia de los temas tratados en este volumen es que los mismos están indisolublemente vinculados con los temas ideológicos que subyacen a los antagonistas de la realidad actual.

En efecto, el etnocentrismo ha sido hegemónico en el pensamiento emancipador occidental. De aquí que Alcina Franch lo relativice sobre la base de que el modo de producción asiático no fue debidamente estudiado por el marxismo. El modo de producción asiático “estaría caracterizado por la ausencia de propiedad privada del suelo; por la existencia de un sistema de aldeas autosuficientes y aisladas, con una unidad doméstica agro-artesanal como base del sistema; por la realización de grandes obras hidráulicas a cargo del Estad; por la concentración del excedente de producción y trabajo en manos del Estado; por el desarrollo de una burocracia estatal como fuerza dominante; y por la existencia del despotismo como sistema político”.

Ahora, el esquema anterior, retrata, en gran medida, lo que sería posteriormente el socialismo de Estado realmente existente. Lo que llama la atención es que los apuntes de Marx sobre las formaciones económicas precapitalistas sólo se dan a la publicidad tras la muerte de Stalin, es decir, después de 1953. Mientras que hay autores que sostienen que Marx y Engels sí se dieron cuenta de que el uso del Estado para la revolución conduciría a una variante del modo de producción asiático hay otros autores que sostienen que cometieron un “pecado contra la ciencia” al no explorarlo atentamente como otra línea de evolución distinta a la que se dio (y que ellos asumieron como paradigma) en la Europa occidental.

¿Adónde conduce Alcina Franch? Muy simple, a resaltar la insistencia del anarquismo en la conformación de la burocracia como clase dominante a partir del monopolio del poder político, y a que en absoluto se trató de un olvido de los autores del Manifiesto Comunista, ya que ellos mismos habrían de decir que:

“Todos los socialistas entienden por anarquismo lo siguiente: una vez que se consiga el objetivo del movimiento proletario, la abolición de las clases, el poder del estado, que sirve ahora para mantener a la gran mayoría productiva bajo el yugo de una pequeña minoría explotadora, desaparece y las funciones gubernamentales se transforman en simples funciones administrativas” (citado en p. 245).-

 

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Mardi 14 février 2012 2 14 /02 /Fév /2012 20:23

Venezuela es un objetivo imperial en la guerra de cuarta generación.

Esto se ha puesto de manifiesto en la última década, porque la dirigencia venezolana ha fortalecido su hegemonía interna y tal hecho va en contra del nuevo derecho imperial, fundamentado en que la periferia debe ser coto cerrado de las multinacionales de acuerdo a las directrices del mercado global. Esa misma dirigencia asimismo ha edificado unas reglas de juego que intentan correspondan a una democracia participativa y protagónica pero que siguen siendo reconocidas como de democracia representativa al menos constitucional y jurídicamente.

Las primigenias operaciones encubiertas contra la atípica democracia venezolana comenzaron a finales de 2001. Alcanzaron su clímax con el golpe de estado que derrocó a Chávez, el 2002, y continuaron con el sabotaje petrolero de 2002-2003; la guerra mediática en torno al referéndum; hasta que los enemigos se convencieron de que debido a la conservación de la fachada opositora (a decir verdad, las primeras operaciones encubiertas buscaban que el chavismo instaurara una dictadura, con lo cual hubiera incrementado enormemente su fragilidad en el sistema internacional de estados) hacía de las tácticas implementadas hasta ese momento elementos contraproducentes ante la meta propuesta: liquidar el chavismo y reconquistar el control imperial de Venezuela.

La derrota de las clases sociales antichavistas en el terreno de la violencia condujo a perfeccionar los nuevos escenarios sobre la base de enseñanzas extraidas de la Primavera Árabe, de la guerra de la OTAN en Libia y de los últimos acontecimientos sirios.

El aspecto mediático de las nuevas tácticas consiste en generar una matriz de opinión de una victoria irreversible de la oposición antichavista en las elecciones presidenciales pautadas para el 7 de octubre de 2012. Esto ya tiene un antecedente en la matriz de que realmente la oposición ganó las pasadas elecciones parlamentarias, pero que la legislación venezolana le impidió acrecentar el número de diputados nacionales.

Aquí calza los tres millones de votos, más o menos, que dice la oposición haber sido sufragados el domingo 12 de febrero próximo pasado. Como han venido demostrando diversos analistas, en ese acto comicial de las primarias oposicionistas se recurrió al voto múltiple con el objeto de inflar los resultados. Al parecer, se trata de la continuidad de la matriz de la opinión que intenta evidenciar que la oposición es mayoría respecto al chavismo. Se trataría, por tanto, de una operación encubierta, la primera entre varias que con toda probabilidad aflorarán de aquí en adelante.

El objetivo consiste en atacar el proceso electoral del próximo 7 de octubre como fraudulento, antes y después incluso del acto comicial. Con lo cual, obviamente, se podría desencadenar, en Venezuela, una serie de acciones encubiertas de diversa naturaleza.

Lo que está en juego es, por consiguiente, la situación del país como Estado soberano y reconocido por el resto de los Estados. El “Chávez, debe irse” le pica en la lengua no sólo a la señora Clinton y al señor Obama sino a otras potencias europeas, y quizá alguna latinoamericana.

Y esta última podría escenificar una operación de bandera  falsa, por ejemplo, fingiendo ser atacada por unidades de guerra “venezolanas” y coordinando, con bandas paramilitares reclutadas al interior del país, un ataque a su embajada, empresas o nacionales.-

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Lundi 13 février 2012 1 13 /02 /Fév /2012 17:40

En la transición de las bandas y las tribus a las naciones surge el problema del poder. Aparentemente, las bandas de cazadores-recolectores-pescadores dan origen a las jefaturas tras una revolución neolítica impulsada por la explosión demográfica. Y ésta, a su vez, surge de la tendencia al semisedentarismo a partir de determinada época, porque las jefaturas deben haber surgido tras la posibilidad de almacenar riqueza, es decir, víveres y otros elementos necesarios para la vida. Según los especialistas se da primero una fase de autoridad sin poder, y este último aparece con el surgimiento de las clases sociales. O a la inversa, quizá, el surgimiento de las clases sociales generaría el poder.

También hay antropólogos que sostienen que las jefaturas se dieron antes de la revolución neolítica, aunque el tema sigue siendo de los más espinosos acerca de la aparición del Estado, del Urbanismo y de la Civilización, y los debates se siguen hasta el infinito.

Pareciera, pues, que la evolución social no es un tema cerrado. Incluso con el tópico del Mercado, porque hay tramas sobre la reciprocidad, sobre el intercambio y sobre el comercio donde ni todo está dicho ni nada está seguro.

De aquí se desprende la infinita posibilidad de las utopías en el mundo contemporáneo pero sobre la base de las decisiones de las comunidades sin menoscabo de la autonomía de los sujetos. Se trata de un problema antiguo: el del sujeto y la sociedad, que ni está solucionado ni hay nada definitivo que pueda servir de asidero. No hay, pues, leyes de la evolución social, aunque haya evolucionistas que han querido ver en ella leyes.

Como los casos de Marx y Engels, aunque el primero ya advirtió, en su momento, que ciertas praxis de los pueblos podrían ser la base para la reconstrucción de una sociedad comunista, como pasaba con el mir (comunidad campesina) ruso.

Si es bastante cuesta arriba hablar de leyes con cierta rigurosidad no podemos sin más borrar los resultados de esa misma evolución social.

Y sus resultados están a la vista, hay Estado, hay Mercado; y toca a los comunistas libertarios enfrentarse a ellos sin plantearse un retorno a la supuesta comunidad comunista primitiva que, al parecer, dataría de más de 10.000 años. A todas luces es evidente que no podemos regresar al pasado, simplemente por el solo hecho de la explosión demográfica, y por las leyes del desarrollo desigual –estas sí, constatadas por la dinámica capitalista a partir, especialmente, del siglo XV- entre regiones, naciones y continentes. En el orden de la evolución social no podemos viajar en el tiempo.

El poder no acepta el vacío ni la sociedad tampoco. Quienes tenemos del poder político una concepción que, aunque democrática, difiere de la propuesta por todas las corrientes autoritarias y/o totalitarias, rechazamos su monopolio así como la primacía del gobierno sobre la comunidad o sobre la sociedad, ya que, errados o no, consideramos que el gobierno debe mandar obedeciendo a la comunidad, a la sociedad, pero sabemos que ni es simple y sencillo ni está zanjado el asunto con darlo por hecho.

Así, pues, como las clases sociales aparecen en casi el mismo momento en el cual aparece el poder asimismo es legítimo asumir que el comunismo sólo será dable en el mismo momento en que se extingan las clases y el poder sólo pase a ser la administración de las cosas. Pero esto es muy sencillo en el papel. ¿Cómo lograrlo en una sociedad global, altamente urbanizada y controlada por el Imperio bifronte, su Mercado global, el monopolio de la ciencia y la técnica –en tanto fuerzas productivas- por parte de las potencias bélicas, las multitudes desorganizadas y sometidas al permanente lavado cerebral de los medios de intoxicación de masas, etc.?

No podemos desandar la historia y la evolución social. Hacer uso de la resistencia al dominio debe revertir en el dominio de la resistencia. Reconstruir la sociedad democrática, sobre la base de su etimología, es parte de esa lucha de clases que por doquier repercute. Y eso, el comunismo sería la democracia en todos los terrenos.-

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Dimanche 12 février 2012 7 12 /02 /Fév /2012 16:36

La explosión demográfica es una variable que muchos analistas minimizan en sus análisis coyunturales, así como lo hacen con el subsistema ecológico que toca a las comunidades humanas. Empero, ambas variables han sido desde hace décadas incorporadas en los estudios sistémicos de la antropología de la evolución social.

Así, por ejemplo, la revolución del Neolítico, según la acepción adoptada por V. Gordon Childe (1892-1957), con la cual se explica el paso del nomadismo de cazadores-recolectores-pescadores al sedentarismo de agricultores-ganaderos parece haber tenido su causa en el incremento de la población humana y en la disminución de los territorios de cacería. Esta revolución, además, aconteció hace unos 10.000 años, con lo cual es relativamente reciente si tomamos en cuenta que nuestra especie anda por esta nave espacial desde hace 2 millones de años.

Así, pues, es evidente que el mariscal demográfico es de los pocos que ganan batallas, como El Cid Campeador, después de muerto.

Si esto es así, por qué no pensar que la revolución a la cual estamos asistiendo está relacionada, en mayor medida de lo que suponemos, con el crecimiento de la población mundial, es decir, con la acción del mariscal demográfico en connivencia con una revolución tecnológica sin precedentes o, mejor, con una revolución científico-tecnológica sobre la cual muchos autores se han explayado.

Para los ilusos partidarios del individualismo metodológico, entre los cuales hay que contar a los mahomas anarcoliberales, una explicación sistémica a cambios sistémicos es tanto como si les habláramos en chino o en sánscrito. Este es quizá el gran drama del individualismo como intento de explicación de los acontecimientos sociales y humanos en general. Porque se sabe desde tiempos remotos que una golondrina no hace verano.

La teoría general de sistemas ha permitido vislumbrar aspectos de toda índole en los procesos de la vida terrestre. Es así como no podemos hoy día ensalzar tiempos idos, como los de los recolectores-cazadores-pescadores en los cuales el ser autónomo sin embargo, era a su vez, parte de un sistema. La idea de que el humano Robinson Crusoe pudo sobrevivir solitario en su isla es desde todos los ángulos una idea peregrina. En ninguna parte pudo darse esa idílica situación.

Al contrario, el individualismo es una construcción social capitalista, es el ideal burgués.

Por eso hoy habría que inquirir en qué medida la presión demográfica va generando nuevos fenómenos tanto geopolíticos como sociales a lo largo del Planeta. Y si las guerras diseñadas por los predictores de los sistemas de simulación virtuales no están pensadas con el objeto de derrotar al mariscal demográfico en cualquier continente o en cualquier océano.

Debe haber estudios secretos sobre el exceso demográfico aquí o allá. Las grandes potencias se esmeran en investigaciones sobre tales asuntos. Y, esas guerras que terminan despojando a pueblos de sus riquezas o hipotecándolos pueden tener sus causas más en la demografía que en la política. Recordemos que el Imperio global con su libre mercado y sus potencias militares tiene el monopolio de la ciencia y de la técnica. Y eso le da una gran ventaja, indudablemente. Condenar a los colonizados de ayer a vivir de nuevo en estado de necesidad –como en Irak, Afganistán, y Libia, por ejemplo- puede ser una táctica para alargar el poder imperial.-

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Samedi 11 février 2012 6 11 /02 /Fév /2012 19:08

El informe presentado ayer por el canciller argentino Héctor Timerman en la ONU revela mucho más de lo que afirma. En efecto, el uso de las islas Malvinas como base militar multiuso por parte del Reino Unido, como vigilante del Atlántico sur latinoamericano, es toda una operación colonial pero con el armamento moderno y más sofisticado que pueda haber. En cualquier punto de la historia futura, pues, se puede recolonizar América Latina, y a todas luces ese punto está cada día más cercano.

Ya se ha insinuado que los Estados Unidos podría verse en la necesidad de dar un golpe de timón en su aparente política inactiva frente a América Latina en los últimos tiempos, a pesar de que cuenta con bases en el Caribe, en Colombia y en Paraguay.

No cabe duda de que el imperio anglosajón (Estados Unidos + Gran Bretaña) no puede darse el lujo de perder el control geopolítico sobre el continente. A pesar de que en los últimos tiempos su interés vital parece estar situado en el área del Medio Oriente, la dificultad siria puede llevarlo a entretenerse en otras zonas del mundo.

El Imperio global no puede vivir sin la guerra. Es parte del aire que respira. Aunque Brasil se cuenta entre las potencias del BRICS, militarmente está muy a la zaga de sus proveedores de tecnología punta. Porque la guerra depende de la tecnología y ésta es monopolio de los anglosajones, fundamentalmente, y de Israel.

Rusia y sus aliados, obviamente, también tienen una industria bélica con tecnología muy avanzada, pero están obligados a incrementar sus inversiones en esa área para alcanzar la tecnología militar de la cual disponen tanto Gran Bretaña como Estados Unidos, esto es vox populi.

La hegemonía anglosajona se fundamenta en el poder que da tanto la ciencia teórica como la aplicada. Esto es casi obvio. Aunque en el variopinto escenario tecnológico Alemania y China destacan por sus avances en las últimas décadas, es evidente que no han podido todavía equipararse al que posee el imperio anglosajón.

De aquí, pues, la importancia de las revelaciones que hace Timerman en la ONU. Que naves de guerra, equipadas con misiles nucleares, y aviación de quinta generación, hayan sido desplazadas a las Malvinas, unos islotes donde apenas habitan menos de tres mil personas, debe ser más por imperativos geopolíticos a mediano plazo antes que por una defensa innecesaria de la zona (que es de soberanía argentina).

Esto significa entonces que los planes geopolíticos trazados a largo plazo por las grandes potencias incluyen objetivos militares en América Latina, así como la Primavera Árabe ya está teniendo una lectura que la ubica en la estrategia imperial militarista a nivel global.

Podríamos concluir, entonces, que la historia no es otra cosa que la implementación de los designios geopolíticos trazados por las grandes potencias, a corto, mediano y largo plazo. Ya no hay historia espontánea, si es que alguna vez la hubo. Y ya no hay tampoco fuerzas irregulares capaces de cambiar el curso de las cosas basándose en propósitos ideológicos, religiosos o trascedentes de cualquier índole.

Sin las guerras las que hacen la historia de la jungla global.-

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Vendredi 10 février 2012 5 10 /02 /Fév /2012 20:51

El caso Garzón es paradigmático y muy español. En efecto, la Transición española no significó la liquidación de la herencia dictatorial sino la supeditación de la sociedad a ella. Toda la izquierda radical, comunistas y anarcosindicalistas, fue arrumbada en el rincón de los trastos viejos e inservibles, mientras que el lugar zurdo de la política electoral quedó bajo el protagonismo de un PSOE previa y debidamente germanizado. Por eso cuando Garzón intenta levantar la lápida del franquismo la reacción no podía ser otra sino su condena al ocaso. Y, le va bien, en otras oportunidades, en la historia española, le hubieran fusilado. Así, pues, en España mandan los de siempre.

Con la crisis sistémica global, y con la europea en particular, los sectores más dogmáticos de la izquierda arrumbada descubren que lo mejor, y lo único, que le queda es la unidad en la praxis anticapitalista. Esto se va abriendo paulatinamente, desde luego. Décadas de dogma no se desmenuzan en semanas.

En el caso del anarquismo dogmático la opción parece haberse adoptado sin una crítica del pasado reciente, y eso es grave. Porque España fue la única región del mundo en la que el anarquismo social, organizado y revolucionario estuvo sumamente implicado en la dinámica cultural y en el sistema sociocultural desde el siglo XIX. Al parecer, los intentos por salir del atolladero son sinceros pero tardíos, desgraciadamente.

De todas formas, hay que aplaudirlos. Porque sólo la praxis auspiciará nuevas tácticas o formas organizativas de acuerdo a los tiempos actuales y no de acuerdo a lo que pensaba Bakunin o Kropotkin en el siglo decimonónico.

Únicamente soleándose con las realidades circundantes es que las ideologías logran impactar en la historia. No hay dogmas imperecederos sino tácticas sobre la base de una estrategia que no puede ser otra que la libertad igualitaria y social de mujeres y hombres. Y esas finalidades son hoy compartidas por mucha gente que parte de principios aparentemente antagónicos, especialmente frente a esa crisis sistémica que nadie en sus cabales podría negar, ocultar o simular.

En este pequeño laboratorio que es la Venezuela actual vemos asimismo como hay sectores de diversa procedencia del pensamiento emancipador que confluyen en formas de ver el actual proceso.

Hemos descubierto que los anarquistas no éramos los portadores de la verdad absoluta y nos hemos deslumbrado ante la perspectiva que se abre ante semejante constatación.

Hemos descubierto que es preferible seguir siendo revolucionarios antes que idólatras de dogmas que nada dicen ni de la vida ni del mundo.

También hemos redescubierto que el anarquismo, bien entendido, no es otra cosa que socialismo o comunismo libertario, hecho y rehecho por las humanas y los humanos en cada circunstancia histórica, en cualquier meridiano.

Hacemos votos, pues, porque los compañeros que van abandonando la campana de cristal del anarquismo dogmático aprendan de los anarquistas de la periferia que, aparte de ser tan anarquistas como ellos, hemos aprendido a caminar por nuestra cuenta y riesgo.-

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Mercredi 8 février 2012 3 08 /02 /Fév /2012 22:04

Nunca hubo una teoría política del anarquismo hasta que se presentaron las excepcionales circunstancias de la guerra civil española y los anarquistas, luego de haber estado en la vanguardia de la respuesta popular contra el alzamiento fascista, decidieron aliarse con el Frente Popular, disolver el consejo de milicias antifascistas de Cataluña, incorporarse al gobierno de la Generalitat, primero, y al gobierno republicano de Largo Caballero semanas más tarde.

Esto causó una conmoción en las organizaciones controladas por los anarquistas, tanto en la CNT, en la FAI, como en las Juventudes Libertarias. Todo esto es historia. A partir de 1939, los anarquistas españoles siguieron debatiendo lo acontecido en el período 1936-1939. Hasta 1961, en que la CNT se reunificó a regañadientes en un congreso celebrado en Limoges (Francia).

A decir verdad, sólo Horacio Martínez Prieto, un militante muy activo de la CNT, intentó trazar una teoría política en sus folletos sobre posibilismo libertario, y al parecer fue el Maquiavelo del anarquismo colaboracionista durante la guerra civil, y su hijo César M. Lorenzo lo ha glosado en su interesante texto Los anarquistas españoles y el poder que pudimos leer editado por Ruedo Ibérico en Francia hará quizá más de treinta años.

La desventaja de esa teoría política prietista es que está dirigida exclusivamente a la situación española, tanto a la del interior como a la del exilio. Y, ningún otro movimiento anarquista desarrolló jamás una teoría política por la muy sencilla razón de que eran o muy débiles en sus respectivos países o atravesaron por circunstancias excepcionales en Europa, en México o en Argentina.

Una teoría política es una teoría sobre el poder político, entendiendo éste como autónomo del resto de la sociedad, Esto conlleva toda una discusión respecto al carácter de la sociedad, la ideología y las relaciones entre las clases sociales.

Pero tampoco Marx y Engels lograron pergeñar una teoría política, y todo lo que el marxismo ha tenido como tal ha sido simplemente el resultado de las circunstancias históricas en las cuales los marxistas han tenido hegemonía.

Porque curiosamente la disolución del Estado ha resultado tan fantasiosa como su liquidación tras el hecho revolucionario. En ninguna parte ha pasado ninguna de las dos cosas. Formas de gobierno, obviamente, han sido suprimidas en muchos casos, pero la política y la sociedad no aceptan el vacío y nuevamente se reconstituye un gobierno.

Es paradigmática, sin embargo, la teoría política de los zapatistas chiapanecos que rememora la práctica anarquista en los movimientos sociales del siglo pasado y del actual, donde la mayor parte de las entidades anarquistas sostienen la necesidad de un poder popular, autogestionario, democrático y desde abajo.-

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Mardi 7 février 2012 2 07 /02 /Fév /2012 17:28

El ejercicio del sufragio universal, directo y secreto es otro escenario de la lucha de clases, no cabe duda. Muy lejos están los dogmas sobre tácticas coyunturales, muy lejos.

Debemos votar por los candidatos más progresistas, y si hubiera más radicales, por ellos.

En el variopinto chavismo de hoy en día desde luego que hay candidatos nombrados a dedo pero hay otros que surgen de los movimientos populares. A estos últimos debemos votarlos.

Desde luego hay que votar por Chávez en las presidenciales porque parece ser garantía de que el proceso continúe y hasta se radicalice, el proceso debe pasar de la fase meramente política a la social, es decir, a cons0lidar el poder popular y la ampliación del sector de la economía autogestionada por los de abajo.

Esto no significa que votando estemos dando un espaldarazo al sistema de la democracia representativa sino que elegimos a candidatos proclives a enmendarlo, es decir, a reformarlo. A buscar formas de representación de democracia directa, es decir, popular, protagónica. La democracia venezolana también está en revolución. Las formas de representación ya no sirven, urgen otras, es decir, mucho más manejables por las ciudadanas y los ciudadanos de a pie.

Dentro del Estado venezolano el Gobierno debe ser ejercido por formas de democracia directa, esa es nuestra meta a mediano plazo.

Ningún voto a la derecha, obviamente.

Votar al chavismo es táctico. La estrategia anarquista se fundamenta en avanzar la sociedad para que los individuos autónomos tengan poder sobre sus vidas individuales y colectivas. Esto requiere de una nueva cultura de la solidaridad, el apoyo mutuo y la libertad igualitaria. Los anarquistas revolucionarios, proclives al proceso social que vivimos donde el ingreso del país (la riqueza social) se está destinando a mejorar las condiciones sociales del pueblo trabajador, estamos con esta revolución política que anhelamos convertir en revolución social a la izquierda y desde abajo.

Sería suicida cerrar los ojos ante la serie de variables y constantes geopolíticas, geoculturales y geoeconómicas que rodean a la revolución bolivariana. Los caminos a seguir en el orden interno dependen en gran medida de esas variables y constantes. No hemos inventado la realidad del mundo. Ya existía ahí.

Creer que el abstencionismo puede conducir a alguna parte es de una ceguera incurable. El abstencionismo sólo es siempre táctico, no estratégico, al igual que la participación en elecciones, especialmente en las presidenciales del 7 de Octubre de 2012. Otra cosa es que seamos una fuerza social y podamos plantearnos lanzar nuestros propios candidatos a escala local, en primer lugar. Los anarquistas revolucionarios debemos tener también un programa mínimo, es decir, un programa para la coyuntura, aparte del programa máximo basado en nuestras finalidades ideológicas que con la experiencia popular debe irse incrementando.

Contribuir desde todos los flancos al desmontaje del Estado burgués, porque sólo en el comunismo el Estado desaparecerá, y si el comunismo se organiza en vastas regiones. La fase socialista de transición de una sociedad neoliberal y neoliberalizada a una fase comunista requiere de la (con)federación de las asociaciones del poder popular, autogestionario y democrático, entendiendo esto último como democracia directa y no como democracia representativa.

De lo contrario, se consolidaría la contrarrevolución burocrática, la de la nueva burguesía…

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Lundi 6 février 2012 1 06 /02 /Fév /2012 19:09

En su estudio sobre el marxismo Eric Hobsbawn, el historiador británico especialista en historias laborales, sostiene que el viejo proletariado urbano se está replegando del Primer Mundo a los países de las llamadas economías emergentes, mientras que en aquél se afianza en la economía de servicios. De todas formas, la lucha de clases continúa porque los asalariados en todas partes comparten derechos y expectativas que no han sido colmadas, y que se han acentuado tras la prolongada crisis sistémica que se iniciara en 2008.

Ante los nuevos escenarios, ¿qué queda del marxismo? Orgánicamente, muy poco, ciertamente. Tanto la socialdemocracia como el comunismo han sufrido una metamorfosis que los ha puesto del lado del neoliberalismo o, en otro sentido, de la mano invisible del Mercado global.

Una izquierda anticapitalista sin arraigo en las masas es hoy prédica de intelectuales y gentes de clase media. Y gran parte de los despertares del anarquismo de comienzos de siglo recuerda mucho más a la leyenda negra de la propaganda por el hecho que al anarcosindicalismo. A pesar de que los comunistas anárquicos, por ejemplo Luigi Fabbri (1877-1935), siempre condenaron el nihilismo disfrazado de anarquista al cual endilgaba que no era otra cosa que influencias burguesas en el anarquismo. Pero el disfraz nihilista contemporáneo es partícipe de las modas posmodernistas donde todo asombro es posible.

Si bien el marxismo ha retrocedido orgánicamente al menos (y no en la infaltable cita bibliográfica de los manuales dogmáticos al uso, de ayer o de hoy) no ha llenado su vacío el anarquismo como en un momento se pudo haber pensado.

A decir verdad, el último baluarte bakuninista sucumbió con la entrada de las tropas del general Franco en Barcelona (Cataluña). A raíz de la experiencia española, el anarquismo no pudo superar sus propios dilemas teóricos, y lo que vino posteriormente con las modas anarquistas euronorteamericanas fue un simple liberalismo o ultraliberalismo que, tras el largo interregno keynesiano, había quedado en el baúl de la historia.

¿Hacia dónde apuntan las nuevas tendencias orgánicas y las dinámicas teóricas? Es evidente que cada día que pasa, al calor de esta crisis sistémica de la dominación a nivel global, la izquierda anticapitalista construye nuevas praxis dentro de la lucha de clases de manera empírica y desbordando cualquier pretensión de pensamiento único. Es decir, prescindiendo de guías teóricas concretas salvo las muy generales de democracia, justicia social y otro mundo es posible, es decir, formas de producción y distribución no capitalistas que son de momento fragmentarias y no a gran escala.

Ya las fronteras tajantes parecen ser orillas de un pasado muy lejano. Repetir en el 2012 los discursos apolillados de “reformismo” versus “revolución”, o de “acción directa” versus “acción parlamentaria”, parecen ser rechazados por la mayor parte de los activistas sociales actuales.

Todas las corrientes de izquierda están desbloqueándose y encontrando muchos más puntos en común entre ellas de lo que permitían los respectivos catecismos. Esta es la realidad, y no podemos ocultarla. Aparte de que las guerras imperiales del siglo XXI, así como las amenazas de las mismas, en todas partes, urgen más que nunca a insistir en aquella frase de Proletarios del Mundo, uníos.-

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Dimanche 5 février 2012 7 05 /02 /Fév /2012 23:09

La cumbre de la ALBA que se ha celebrado en Caracas este fin de semana da una idea de por dónde va el mundo.

En efecto, la periferia caribeña se estructura como si se tratara de un solo pueblo –que lo es- con el apoyo de Ecuador y Bolivia.

Ya Surinam y Santa Lucía han solicitado su ingreso al mecanismo de integración comercial, económica y política, así como Haití, uno de los países más pobres del mundo.

Mientras que el Imperio bipolar, con su Mercado global y sus potencias militares, trata de imponer un Oriente Medio que satisfaga sus intereses y los de las transnacionales energéticas occidentales, bombardeando pueblos indefensos, subvirtiendo el orden interno en varias repúblicas mediante mercenarios, tratando de imponer la democracia de las élites adictas al poder transnacional, los pueblos caribeños han entendido que su salvación está en la integración en todos los sentidos.

El Caribe siempre fue el lago de los imperios todos. Estados Unidos está disgustado por esta iniciativa de la izquierda latinoamericana y caribeña mediante la cual se busca el progreso, la paz y el desarrollo, aunque este último aparenta estar supeditado a las reglas del capitalismo global, pero dentro de un esquema semejante al de los BRICS.

Empero, hay un gran ausente. Aparte de otras naciones centroamericanas y de Colombia, que también es territorio caribeño, falta México. Pero en estas nombradas naciones el poder imperial es aterrador. Colombia vive ciertamente bajo una dictadura camuflada que es monitoreada militar y económicamente por la Transnacional Narcotraficante que todavía está por saberse qué poderes la componen exactamente.

También México es feudo hoy por hoy de esa Transnacional Narcotraficante que produce más de 500.000 millones de dólares anuales y está, a su vez, bajo el control de las agencias del gobierno de Estados Unidos, desde la DEA a la CIA.

Y de otras latitudes parece haber también accionistas privilegiados de esa Empresa Multinacional de destrucción de la juventud. Como se sabe, Afganistán ha incrementado su producción de heroína y opio, y otras drogas, tras la invasión de las potencias occidentales y la matanza de su pueblo por soldados extranjeros.

Un negocio tan rentable como el del narcotráfico, cuyos costos de producción se pagan a balazo limpio, como podemos observar cotidianamente en gran medida en México, y en menor medida en otros países cercanos, tiene que tener obviamente sus aparatos políticos y de guerra mediática.

Para esos aparatos del narcotráfico la política de combate a la droga del gobierno bolivariano debe resultarle adversa en todos los sentidos. Uno a veces está tentado de preguntarse si la animadversión de ciertas potencias, hemisféricas o no, contra la revolución bolivariana, no tendrá su raíz en el combate al narcotráfico desplegado por los organismos de seguridad venezolanos.

En ese sentido, la Alianza Bolivariana (ALBA) del Caribe multilingüe es desde todo punto de vista una muy mala noticia para la Transnacional del Narcotráfico, porque aboga por la creación de otra economía en las antípodas de la desplegada por los imperios, y especialmente por los Estados Unidos, bajo el paraguas del Mercado global y del neoliberalismo, en esa zona.-

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Samedi 4 février 2012 6 04 /02 /Fév /2012 21:27

Hemos venido sosteniendo que la relación de los anarcoliberales con la ultraderecha venezolana no es producto de la casualidad sino de una inclinación ideológica que nada tiene de anarquista y que es más bien ultraliberal en todos los terrenos: en el económico, porque defiende el Mercado bajo un esquema anacrónico como el que postula el capitalismo de la competencia perfecta –totalmente desmentido por el capitalismo global de nuestros días-; en el político, porque apunta al Estado mínimo o a la absorción de lo Común y de lo Público por la Empresa Privada –que desdibujan con consignas como “muerte al Estado”-; en lo moral, porque defienden una amoralidad divulgada desde los países centrales enmascarándola en una supuesta libertad que nada dice de la escisión entre dirigentes y ejecutantes; y, en el epistemológico, porque se sostiene sobre el individualismo metodológico según el cual la sociedad no existe y mucho menos las clases sociales.

Nosotros habíamos advertido esta confusión referente al anarquismo de parte de los chicos anarcoliberales pero creímos erróneamente que podía superarse con el trabajo común entre ácratas, pero no fue así. Sostuvimos nuestra crítica al golpe militar intentado por Chávez el 4 de Febrero de 1992, y el posterior del 27 de Noviembre del mismo año, porque creímos erróneamente que se buscaba instaurar una dictadura militar de las clásicas que ha habido en América Latina. Aparte de que, por principio, estamos en contra de los golpes de estado y preferimos, en tanto mal menor, el ejercicio del sufragio universal, directo y secreto.

Nos separamos de los anarcoliberales, pues, mucho antes de las elecciones presidenciales de diciembre de 1998 por razones de higiene pública. Siempre hemos militado en el seno de la izquierda venezolana y toda la propagación del anarquismo social, organizado y revolucionario a la cual humildemente hemos contribuido desde 1963, más o menos, ha tenido como objetivo organizar una federación de comunistas libertarios dentro de la izquierda de este país.

Cuando Chávez ganó las elecciones presidenciales de 1998 seguimos la corriente mayoritaria en el seno de la izquierda venezolana que vio con júbilo como un discurso de gran contenido izquierdista, aunque exageradamente patriótico, llegaba a Miraflores.

Por su parte, los anarcoliberales optaron por criticar al chavismo desde sus inicios con una miopía absoluta que los fue alejando de las masas populares y, por consiguiente, del objetivo de constituir una referencia orgánica del anarquismo social, organizado y revolucionario en este país. Y los fue acercando a la derecha, aunque pasaran la pasantía con Sáez Mérida, con Domingo Alberto Rangel, Douglas Bravo y otros. Nadie puede negar que los anarcoliberales apostaran por la precandidatura de Teodoro Petkoff en las presidenciales pasadas.

La conducta de los anarcoliberales durante el golpe de estado del 11 de abril de 2002; y su apoyo al golpe, al sabotaje petrolero de 2002-2003 y el movimiento de las guarimbas, coincidió plenamente con la política de la ultraderecha venezolana.

Pero los vínculos de hoy de los anarcoliberales con la derecha universitaria y con la ultraderecha del país van más allá de la simple retórica. Ya para nadie es un secreto que recibe financiamiento por esa vía. Ya para nadie es un secreto que son parte de la La Laguna de los Cisnes, ese grupúsculo contrainformativo que actúa desde los búnkeres de Globovisión y La Patilla y que tiene como objeto divulgar “informaciones” y “noticias” preparadas en los laboratorios de la guerra de cuarta generación.

Poca gente del pasado ha entendido las dimensiones del fenómeno chavista. Y, naturalmente, mucho menos los anarcoliberales que intelectualmente son muy limitados. Eso los ha conducido a ser simples peones de la estrategia imperial respecto a proyectos como el venezolano.

Pobre gente. Siguen manchando la memoria anarquista, y hasta la nonagenaria Concha Liaño, una antigua partícipe de las Mujeres Libres de la Guerra Civil española, no quiere saber nada de ellos ni política ni moralmente.-

autogestion

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Jeudi 2 février 2012 4 02 /02 /Fév /2012 23:57

La igualdad es el tema cotidiano, el fantasma que recorre el mundo en los actuales momentos pletóricos de crisis sistémica por los cuatro costados.

Los enfoques sobre la igualdad van desde el maximalismo hasta lo imposible, hay quienes estiman que esto último es lo más probable: la igualdad es, en definitiva, la utopía.

Los motores de la igualdad, empero, hacen que las sociedades evolucionen desde los tiempos bárbaros de las cavernas hasta nuestros tiempos de hoy. Que evolucionen y que revolucionen.

Porque las desigualdades han reinado por los cuatro puntos cardinales. Pero fue un logro, por ejemplo, que la soberanía haya sido derrocada de las cabezas coronadas de reinas y reyes y fuera depositada en los tugurios de los barrios bajos. La democracia, ya de por sí, esbozó la igualdad política sin conseguirla, naturalmente del todo.

Porque la democracia es como el carnaval, cada democracia es distinta pero se celebra en todas partes. En las carnestolendas todos somos iguales, aunque algunos sigan siendo más iguales que otros.

Las democracias contemporáneas adolecen de los vicios de las antiguas. La representación del soberano debe minimizarse buscando que el soberano se represente él mismo. Cada día que pasa los representantes del pueblo sólo se representan a sí mismos, y urge, por tanto, una democracia que sea fiel a su etimología.

Aunque las etimologías tienen mala prensa todavía, por ejemplo, hay anarquistas que creen en las bondades del capitalismo popular e impúdicamente son algo peor que agentes mercenarios. Se trata de un contrasentido, desde luego, pero a la hora de las confusiones hay quien sostiene que hasta Adam Smith era “anarco”, pero a su manera desde luego.

La igualdad trae el comunismo en su vientre. Y el comunismo tiene una vertiente moral y ética decisiva: darle a la sociedad todo lo que podamos porque de la sociedad recibiremos nuestro bienestar y el de nuestros seres queridos: “de cada quien según su capacidad y a cada quien según sus necesidades”.

Los anti-igualitaristas dicen que eso es una quimera y que estamos años luz respecto de la naturaleza humana tal como es. Con la crisis sistémica la igualdad asusta hasta al mismísimo señor Warren Edward Buffett (el hombre más rico del mundo, de 81 años de edad, según Forbes) que ha sostenido, con bastante seriedad, que sí cree en la lucha de clases, porque él la está ganando. Así de simple.-

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Mercredi 1 février 2012 3 01 /02 /Fév /2012 17:02

Hay diferentes teorías en torno al Estado. Si todas ellas se aplican al mundo actual la confusión termina por adueñarse del escenario.

Podemos extraer una lección de los tiempos. El Estado en la periferia nace de una situación distinta de la que dio como resultado el Estado en los países centrales o semiperiféricos a lo largo del desarrollo del sistema capitalista. Así, pues, no podemos desvincular el surgimiento del Estado en Europa de la caída del feudalismo y la de éste, que dio paso al capitalismo burgués, del desarrollo e incremento del comercio.

Malatesta, el anarquista italiano, sostuvo que habría que distinguir entre Estado y Gobierno, siendo el primero una categoría que identificaba a una entidad geográfica determinada, con su cultura, sus naciones que la habitaban y su forma de gobierno. Mientras que los anarquistas estábamos contra las formas de Gobierno que monopolizaban el poder político ubicándolo por encima de la sociedad.

Del discurso anarquista sobre las formas de Gobierno se basa la concepción Federalista Autogestionaria y Democrática. Realmente los anarquistas proponen una democracia directa en la cual el Gobierno mande obedeciendo como proponen los zapatistas de Chiapas.

Esto se ha puesto de manifiesto en todos los procesos sociales en los cuales los anarquistas organizados participaron a lo largo del siglo pasado.

Rechazan los anarquistas la Dictadura, cualquiera sea su color; los Gobiernos autoritarios; y prefieren Gobiernos democráticos… Cuando el discurso anarquista se refiere a que el primer objetivo de la revolución social consiste en destruir el Estado burgués está implícito que se refiere al Gobierno auspiciado por la clase dominante y explotadora.

Porque a ningún pensador anarquista se le ocurrió sugerir que se podría erradicar la categoría Estado sin tener algo con qué sustituirla. Durante un tiempo largo se creyó que los sindicatos de trabajadores manuales e intelectuales, del campo y la ciudad, federados y confederados, podían cumplir con la administración de las cosas que, por extensión, sería también un Gobierno de nuevo cuño. Esto se pudo apreciar durante la revolución social española en el marco de una guerra civil apoyada por las potencias fascistas, por el lado de la derecha, y por la Unión Soviética, por el lado de la izquierda.

En ese episodio, los anarquistas, antes de aceptar pasar a formar parte del Gobierno de Largo Caballero, le propusieron disolverlo y crear un Consejo Nacional de Defensa que sería, a la postre, otro Gobierno, integrado básicamente por las organizaciones sindicales. Pero se trataba de una objeción meramente nominal. Las circunstancias impusieron a los anarquistas ingresar por arriba al Gobierno republicano con lo cual quedó demostrado que la destrucción del Estado, su desaparición, está condicionada a las circunstancias geopolíticas impuestas por el Mercado global y sus respectivas potencias militares.

Algo semejante sucede hoy día. El Imperio bipolar actual conformado por el Mercado manipulado por las Multinacionales y las potencias militares, especialmente Estados Unidos y sus aliados,  volverían trizas cualquier sociedad o proceso revolucionario que decidiera de buenas a primeras prescindir de una configuración específica del poder político dentro de una determinada área geográfica, es decir, un Estado.

Además, existe también el convencimiento de que muchas empresas multinacionales son mucho más poderosas que muchos Estados nacionales existentes a lo largo del globo terráqueo, especialmente en la periferia y la semiperiferia.

Así que no se puede sostener de buenas a primeras que “todo” se soluciona con la abolición del Estado porque siempre requeriremos de un Gobierno que, en nuestro caso, debe ser Federalista, Democrático y permita otra configuración del poder político, popular, desde abajo y autogestionado por las comunidades que integran una sociedad determinada.

Hoy solamente defienden la erradicación del Estado las corrientes liberales y anarcocapitalistas que sostienen a ultranza tanto el Estado mínimo como la hegemonía de la mano invisible del Mercado global que, a decir verdad, es manejada por los hilos de las multinacionales.

En otras palabras, lo que distingue al pensamiento socialista libertario hoy día es la hegemonía de lo público y de lo común en cualquier sociedad sobre la hegemonía del monopolio privado o de cualquier burocracia supuestamente fundamentada en trascendencias ideológicas o en verdades reveladas.-

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Lundi 30 janvier 2012 1 30 /01 /Jan /2012 17:18

Vivir de abstracciones y en las nubes puede ser útil para quienes confían en la trascendencia, es decir, en fuerzas incontrolables, en cielos e infiernos, en dioses. Pero los currantes tenemos otra forma de ver la realidad y sus vecindades. Es así como nosotros rechazamos el abstencionismo en todas sus versiones porque no tiene implicaciones sociales sino solamente llenan el vacío espiritual de los inmovilistas contumaces.

Ni la MUD ni el chavismo son la misma cosa, las dos caras de Jano, o la cara y sello de una moneda. Esto es una falsa consciencia de la realidad por la que atraviesa el país.

La MUD es toda la derecha junta, con su discurso y su proyecto neoliberal bajo el brazo. Mientras que el chavismo es el resultado de muchas convergencias de la izquierda venezolana, una reunión cívico-militar, que podemos criticar, y lo hacemos, que podemos advertir sus peligros para la consumación de una sociedad comunista libertaria, y las advertimos, pero es que, desde todo punto de vista, es una opción progresista que no podemos ni vamos a menospreciar porque no sea esencialmente anarquista, si es que el anarquismo puede entenderse como un conjunto de esencias, cosa que dudamos enraizadamente.

No hay esencias, así de simple, y las neurociencias así lo confirman cada día más con el avance de las investigaciones en ese campo científico.

El animal cultural humano es el resultado de muchas combinaciones de una serie de variables que están siendo desmenuzadas por el conocimiento científico de hogaño; el esencialismo es una derivación religiosa y sólo puede ser admitida por los materialistas como parte del lenguaje simbólico de la narrativa.

Así, pues, lo que hay en las masas venezolanas es un anarquismo sociológico, que nadie identifica con el anarquismo político porque entre nosotros, es decir, en nuestra sociedad, el anarquismo es una palabra que evoca desórdenes, caos, etc.

Ese anarquismo sociológico se ha desparramado con la llegada del chavismo. Desde 1999, la democracia venezolana se ha hecho cada vez más plebeya y mucho menos elitista. El chavismo ha sostenido el espíritu rebelde de las masas venezolanos, lo ha encauzado, pero no ha podido domeñarlo ni amansarlo como podrían suponer sectores de la burocracia de origen chavista.

Así que para nosotros el ejercicio del sufragio universal, directo y secreto en estas circunstancias es una más de las formas de lucha social que están planteadas en la sociedad venezolana. Es parte de la lucha de clases.

Medir con el mismo rasero a la derechista MUD y al chavismo es como si los anarquistas catalanes hubieran admitido que Luis Companys, el Presidente catalán, y el general Goded, jefe de los franquistas alzados en Cataluña, hubieran sido la misma cosa. Al primero, lo apoyaron; al segundo, lo fusilaron los milicianos anarquistas barceloneses.

Los anarquistas estamos enfrentados a la derecha, y estamos con la izquierda pero con nuestra propuesta de poder popular autogestionario, federalista y democrático.

Lo demás es puro liberalismo que termina enalteciendo el Mercado y lo Privado por encima del Socialismo y lo Público (y lo Común).-

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Samedi 28 janvier 2012 6 28 /01 /Jan /2012 23:50

La difusión de imágenes de niños armados en internet ha tenido como referencia y fuente a Amnistía Internacional de Venezuela. Los anarcoliberales la difundieron por la red. Pero, curiosamente, Amnistía Internacional no las ha publicado. Mientras que María Corina Machado, precandidata del escualidismo, ha insistido en el tema en el día de hoy.

¿Qué relación puede haber entre la precandidata de la ultraderecha escuálida y los anarcoliberales? Debe ser la misma que tienen con “Radar de los Barrios” esperpento antichavista dirigido por un adeco de toda la vida metido ahora a ¡activista! de derechos humanos.

Conociendo la falta de escrúpulos, la inmoralidad congénita y los afanes de protagonismo de los anarcoliberales de la UCV, uno tiene derecho a deducir todo tipo de sospechas.

Esa misma gente ha dicho que “en Venezuela se persigue a los anarquistas”, y su antichavismo es peor que el de los habituales disociados de Globovisión.

¿Usted le cree a los anarcoliberales?

alirio palacios1

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Miguel Bakunin

 

 

Carl Sagan

Así, a medida que la ciencia avanza, Dios parece tener cada vez menos que hacer. Es un gran universo, desde luego, por lo que Él, Ella o Ello, podría estar ocupado provechosamente en muchos sitios. Pero lo que evidentemente ha ocurrido es que ante nuestros propios ojos ha ido apareciendo un Dios de los vacíos; es decir, lo que no somos capaces de explicar, se lo atribuimos a Dios. Después, pasado un tiempo, lo explicamos, y entonces deja de pertenecer al reino de Dios. Los teólogos lo dejan de lado y pasa a la lista de competencias de la ciencia.

 

Carl Sagan: “La diversidad de la ciencia” [2007]



 

Stepehen Hawking

"La estirpe humana no es más que un sustrato químico en un planeta pequeño, orbitando alrededor de una estrella mediana, en los suburbios de una galaxia del centenar de miles de millones que existen"

 

Carlos Marx

“Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de esas fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social” (1859)

 

 

Albert Einstein

Si una idea no parece absurda

de entrada,

pocas esperanzas

hay para ella.-

 

Groucho Marx

"El secreto de

la vida es

la honestidad y

el juego

limpio, si puedes

simular eso,

lo has conseguido."  

  

MARX, Groucho (1890-1977) 
Actor estadounidense

 

 

 

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