Hasta donde entiendo los anarcoliberales representan la derecha del anarquismo mientras que los de la FARV se ubican en la izquierda. Esa derecha, a su vez, está asociada con el trotsquismo antichavista. Y aprovecha cualquier oportunidad para aparecer en los medios de comunicación del escualidismo venezolano, más aún alguno de sus exponentes sostiene una columna en uno de ellos.
Esto se puso de manifiesto en toda su crudeza tras el golpe contra Chávez del 11 de abril de 2002, la gente que se reunía con “El Libertario” apoyó el golpe e incluso publicó un manifiesto el mismo día arengando a los golpistas y diciendo de todo respecto a los chavistas caídos. Después, cuando Chávez retomó el gobierno, la derecha anarquista sacó una consigna “ni Carmona ni Chávez” como para disfrazar la cagada que había puesto.
Tanto en el período del sabotaje petrolero de 2002-2003 como en las guarimbas subversivas aupadas por los pitiyanquis para sostener las agresiones contra el gobierno chavista los anarcoliberales han fomentado y aupado esas acciones. Así que esa neutralidad, cara al exterior básicamente adonde hacen llegar sus productos de exportación, de que no están con unos ni están con otros, es mera boquilla, pura paja, ya que en los hechos cotidianos coinciden con el mensaje de los guarimberos escuálidos.
Lo más graves no sería eso, que de por sí ya lo es, sino el espaldarazo internacional que sectores anarcoliberales le prodigan a los venezolanos, empezando por ese mentecato de la cabeza a los pies que destruyó la AIT cuando lo pusieron en la secretaría general y, obedeciendo órdenes de los masones, expulsó a los franceses y a todos aquellos que auspiciaban una orientación mucho más pragmática de esa internacional.
Para nada. Porque la crisis desatada por el capital español contra la clase trabajadora ha llevado a los toletes del anarcosindicalismo español a unirse prácticamente en un solo frente. Y, eso pasa por toda Europa. Pero aquí en Venezuela es imposible. Porque la escisión anarcoliberal tiene una visión del anarquismo propia de carajitos de clase media y no hay nada más reaccionario que la clase media venezolana, salvo excepciones que se pueden contar con la mano.
Lo otro: como se ha podido ver en las lamentaciones de los anarcoliberales la culpa que en Venezuela no haya un anarquismo con influencia en el movimiento popular ¡es culpa del movimiento popular! Están meando fuera del tiesto. Desde los tiempos más remotos los anarquistas han buscado influir con sus ideas en los movimientos sociales y populares de todas partes. Durante un tiempo, también, se creía que depositando la confianza en la inextinguible espontaneidad de las masas se abriría el camino del comunismo anárquico. Hoy sabemos que eso no es cierto. Que es necesario un aparato político de los anarquistas que en el movimiento popular y social se verá las caras con otras corrientes, autoritarias la mayor parte de ellas, que buscarán reconstituir las jerarquías y el verticalismo en nombre de la emancipación.
Y, a la larga o a la corta, ese aparato político de los anarquistas tiene que vérselas con la política,es decir,con el conflicto por el poder. Y, eso, lo sabemos ha sido siempre la tarea inconclusa de los libertarios.-














