Esto y aquello

Mercredi 16 mai 2012 3 16 /05 /Mai /2012 18:48

Este párrafo debido a Chomsky es revelador en sí mismo:

“No existe un movimiento anarquista unificado que tenga una postura sobre la que poder hablar. Lo que hay son muchas corrientes en conflicto que disienten a menudo muy marcadamente. Hasta donde yo sé, no ha habido nunca muchos anarquistas que se opongan a llevar a la práctica lo que ellos denominan medidas reformistas dentro de la sociedad existente, como la mejora de los derechos de la mujer o la salud de los trabajadores”.

“El anarquismo individualista –el de Stirner y otros- es una de las diversas raíces del llamado movimiento ‘libertario’ en Estados Unidos. Este movimiento conlleva una entrega al capitalismo de libre mercado y no tiene conexión con el resto del movimiento anarquista internacional. En la tradición europea, los anarquistas se solían llamar a sí mismos socialistas libertarios, en un sentido muy distinto de la palabra ‘libertario’. Hasta dónde puedo discernir, los movimientos obreros, que no se llamaban anarquistas, estaban muy cerca de la corriente principal del anarquismo europeo que muchos de los estadounidenses que se calificaban a sí mismos de anarquistas… Pero el movimiento libertario de Estados Unidos, y hasta cierto punto el británico, es muy distinto en su realidad y en su desarrollo del anarquismo, y de hecho no se opone a la tiranía, mientras se trate de una tiranía privada. Esto difiere radicalmente de otras formas de anarquismo”.

Sirve como introducción a la crisis del anarquismo al despuntar el siglo XXI, que no es el único pensamiento que la padece, porque crisis semejantes se viven en casi todo el pensamiento heredado del siglo anterior y que, en gran medida, fue moldeado en los tiempos decimonónicos.

Si bien esa crisis generalizada podría establecerse alrededor del surgimiento y expansión del postmodernismo –con su conocida animadversión por los grandes relatos y su aquiescencia al individualismo metodológico-, en el caso del anarquismo específicamente data de finales de la Guerra Civil española. Después de los hechos de Mayo de 1937, el anarquismo catalán, en efecto, entró en una desbordante crisis que duró relativamente hasta 1961, ya en el exilio. No se puede sostener, empero, que de los sectores en pugna todos ellos mantuvieran siempre la misma postura: en tramos, fueron maximalistas; en otros, posibilistas.

La raíz de la crisis residía en la pertenencia de los anarquistas al Frente Antifascista que, como se sabe, condujo en un tramo inicial al ingreso de ministros anarquistas a los gobiernos tanto republicano como catalán, y al alineamiento de las llamados comités superiores de las organizaciones clásicas, la CNT y la FAI, al realismo que la guerra civil y las condiciones europeas del momento imponían a los republicanos españoles.

En otras palabras, desde aquellas fechas el anarquismo español organizado se topa con la realpolitik del Estado contemporáneo.

Con la Guerra Fría, esa crisis no se detuvo sino que, al contrario, fue mermando la eficacia organizativa y diezmando las filas del anarquismo. Con Mayo del 68, hubo un respiro, que no duró mayor cosa.

Hasta que la Transición española pareció abrir nuevas posibilidades, pero ya el tiempo histórico era otro, y los líderes anarquistas no supieron interpretarlo.

En efecto, con la degradación del mito soviético no se produjo una alteración del orden de las izquierdas favorable al anarquismo sino que, al contrario, entró en escena un nuevo antiestatismo, el neoliberalismo, que, a decir verdad, apuntalaba las tiranías privadas en desmedro de las poblaciones y a favor de los Mercados manejados desde el mando vertical del sistema-mundo capitalista. Nuevas realidades requerían audacias teóricas y prácticas, y el abandono de los dogmas del pasado, pero nadie se percató de tal cosa. Hasta surgió el anarcocapitalismo con su discurso anarco (neo) liberal que sigue siendo parte de los antiguos cantos de sirena en contra del Estado de Bienestar.

Pues, bien, la paradoja es que los anarquistas socialistas se ven ante la disyuntiva de apoyar el Estado de Bienestar frente al combate que contra el mismo efectúan las multinacionales y el capital financiero. No queda otra. Y para más inri, en Venezuela, el grupúsculo anarcocapitalista y anarcoliberal que goza del beneplácito de sus afines español y europeo, está ubicado en la derecha contra los bolivarianos haciendo las veces de “tonto útil” al servicio del neoliberalismo y del capitalismo de Washington.-

Capital al carajo 2012

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Mardi 15 mai 2012 2 15 /05 /Mai /2012 21:20

Desde luego, estamos contra toda forma de dictadura sea del proletariado o de los Mercados. Y, contra las formas de representación de la democracia burguesa. Pero estamos a favor de que lo público y/o lo común sea administrado por una (con) federación de asociaciones de trabajadores, o por una (con) federación de comunas, es decir, mediante la autogestión democrática y socialista que no es otra cosa que la gestión de la sociedad por los propios trabajadores y trabajadoras.

En el caso de la crisis actual, hay medidas reformistas que aplican gobiernos de izquierda contra las cuales no podemos oponernos por razones de sentido común, es decir, porque favorecen al pueblo trabajador o porque evitan que caiga en la vorágine de la barbarie que ha desatado el recetario neoliberal aplicado por el Imperio hegemónico global por doquier; favorecen a los ciudadanos o a capas muy empobrecidas de ellos.

Esto no significa que estemos a favor del Estado, como peroran las guacamayas (neo) anarcoliberales.

Realmente, lo que resalta del discurso anarcoliberal no es tanto su anarquismo –que brilla por su ausencia- sino su ignorancia. Más bien libertarianos que ácratas, todo el pajonal que han escrito no ha sido otra cosa que parte consustancial del discurso derechista de hogaño y del patio, y eso lo puede constatar cualquiera que se tome la molestia de hacer las comparaciones correspondientes; mera propaganda. Podrán escribir libros, enciclopedias si quieren, pero no tienen ni pizca de idea de qué pasa en este país o en cualquier parte del orbe, todo su discurso no es otra cosa que de pequeñoburgueses deprimidos que con Prozac tendrían suficiente.

Podrán insultarnos cuantas veces quieran, podrán inventar, como han inventado, que transmitimos desde la sede del SEBIN, podrán seguir calumniándonos como han venido haciéndolo sostenidamente desde hace una década, pero la verdad se abre paso como río en conuco. Y, la verdad no es otra que ellos trabajan para la derecha; y no sabemos qué hacen en Madrid porque no sabemos nada de allá salvo lo que sale en la prensa.

Y fíjense sí será así que estos anarcoliberales no hacen sino situarse en las matrices de opinión distribuidas por el cogollo derechista, ahora les ha dado por las concreteras, matriz que Globovisión situó en antena a comienzos de semana. Si ignorancia los lleva cuesta abajo.

Todo lo que hace el gobierno bolivariano es inmediatamente criticado por los anarcoliberales, sin argumentos propios, sin decisiones asamblearias, sin autogestión, sino porque sus escribas reciben instrucciones de los laboratorios de guerra sucia de los escuálidos. Es decir, lo de ellos no viene de abajo a arriba sino al revés, de la cúpula al sedicente anarquismo bolsiclón del cual ellos alardean.

Que estos mentecatos hagan semejantes malabarismos para presentar lo suyo como anarquismo, se entiende, viven de eso, pero que ese discurso sea repicado en España ya hace pensar que hay otras cosas detrás de todo esto. Yo no dudo nada pero tampoco tengo mayores pruebas a las cuales referirme, solamente la intuición y los rollos en que está metido el reino español hoy.

Eso sí. Con el tiempo hemos aprendido que hay trampas cazabobos. Cuando caen en ellas se dan cuenta de que esas trampas no llevan a nada. Así como hay tontos útiles en muchos sitios hay arrastrados y aduladores profesionales. Todo eso lo saben los que deben saberlo por necesidades imperiosas de los tiempos que corren.-

Venezuela-satelite-2010-1

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Lundi 14 mai 2012 1 14 /05 /Mai /2012 20:49

¿Por qué a Estados Unidos y a Europa no le conviene un gobierno como el de los bolivarianos en Venezuela?

Porque niega la lógica neoliberal y apuntala la soberanía estatal dentro del capitalismo global.

Porque conforma una nueva clase gobernante que rompe los vasos comunicantes de la antigua clase gobernante con las cancillerías y las transnacionales del Imperio hegemónico global.

Porque bajo la finalidad socialista que dice ser la suya establece alianzas comerciales, militares y económicas, en general, con Rusia y China, que son potencias menores dentro del capitalismo global pero que representan una competencia para el capitalismo anglosajón y europeo en América Latina.

Porque conforma con Irán, y antes también con Libia, el sector más radical de la OPEP, y a través de ésta se relaciona especialmente con el mundo árabe en general, particularmente con los palestinos, y esto es inadmisible para los intereses del sionismo internacional, por lo cual el gobierno bolivariano está señalado por Israel como uno de sus enemigos en esta región del mundo (y porque Venezuela rompió relaciones con Israel acusándolo de genocidio contra los habitantes de Gaza).

Porque es un polo magnético en América Latina a través de la CELAC, la UNASUR y el ALBA.

¿Son indiferentes a la situación venezolana los gobiernos de Europa y Estados Unidos?

No, en absoluto. Fomentaron y apoyaron el golpe militar que derrocó a Chávez el 11 de abril de 2002; y todas las acciones insurgentes contra el gobierno bolivariano que se han producido en esta larga década.

¿Preparan una crisis para el 7-O, es decir, para la celebración de las próximas elecciones presidenciales venezolanas?

Con toda seguridad, ¿por qué dudarlo?

¿Cómo podría desarrollarse esa crisis y quiénes serían sus protagonistas?

Con el objeto de desplazar del poder a los bolivarianos habría que hacer uso de varios frentes, algunos factibles otros improbables. Debería de atizarse una guerra entre Colombia y Venezuela, con el objeto de apoyar a la primera internacionalmente y acusar a la segunda de agresión. Descartada, al parecer a la oligarquía colombiana no le interesa una aventura de esa especie tal como tiene su propio patio.

Acusar a Venezuela de Estado Forajido o Estado Fallido, gobernado por narcotraficantes, llevarla a los tribunales internacionales de la jurisdicción imperial, declararla en cuarentena y, por último, invadirla, etc. Se atisba algo de este escenario pero en cinco meses sería improbable que se concretara salvo que exista una directriz de Obama a la CIA y al Pentágono en ese sentido, que es precisamente a la que aludía Fidel Castro en una de sus últimas reflexiones.

Todo apunta, pues, que la crisis sobrevendría en las horas posteriores al escenario del 7-O, aunque en semanas anteriores asistiremos a un recrudecimiento de la actividad paramilitar que es esgrimida por la oposición antichavista como auge de la delincuencia con miras a conquistar votos de los indecisos.

Pero sin fuerzas militares a su favor un hipotético “consejo venezolano de transición” de hechura yanqui no tiene futuro. Es decir, o fuerzas irregulares u otras al servicio de potencias extranjeras o una combinación de ambas, son indispensables para poder liquidar a los bolivarianos, o fuerzas del propio ejército venezolano que se pronuncien, como en el 2002, contra Chávez.

¿Si no hay fuerzas militares en el escenario no habrá crisis?

Los sucesos de 2002 dejaron una gama de crispaciones en el país que la oposición aprovechó para obligar a los chavistas a negociar bajo el amparo de la OEA, pero eso se fue diluyendo debido a los apuros de la misma oposición y a la consolidación del apoyo popular de los bolivarianos (la derrota de las guarimbas, antes del sabotaje petrolero). En esa ocasión los bolivarianos actuaron sagazmente y a la oposición no le quedó más remedio que quemar sus cartas petroleras.

Podría darse una secuela de crispaciones postelectorales a partir del 7-O pero la oposición antibolivariana no tiene mucho tiempo para entretenerse en ella porque inmediatamente, el 16D, se celebran las elecciones para gobernadores de provincia, y en éstas hay sectores oposicionistas que tienen aseguradas ciertas victorias.

Así, que si no hay plomo, es decir, militarización del discurso a partir del 7-O, los bolivarianos tendrán asegurado otro sexenio en el gobierno.-

venezuela sobrevuela el águila yanqui 2012

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Lundi 14 mai 2012 1 14 /05 /Mai /2012 17:37

¿Los anarquistas están contra el Estado? Depende de lo que entendamos por Estado. Contra sí lo que están los anarquistas es contra el poder político centralizado, pero necesariamente en el capitalismo global ese poder no está exclusivamente en manos de los Estados, sino que lo comparte con las multinacionales. Porque todo poder político tiene su base en el excedente social de bienes, servicios y medios de asociación y subsistencia, y ese excedente hoy por hoy no está monopolizado sólo por los Estados.

Todas las formas de organización social que no puedan legitimarse sobre la base de la democracia y de las acciones democráticas consiguientes son básicamente injustas y ejercen una dominación sobre las poblaciones que es inadmisible desde el punto de vista del sentido común.

Por tanto, todo Estado que no sea el resultado de las decisiones democráticas es inadmisible, está deslegitimado y conforma parte de la dominación para mejor explotar el trabajo de la multitud. Pero aún así, si el Estado cuyo origen esté fundamentado en decisiones democráticas actúa en contra de su población es un poder ilegítimo que debe ser derrocado o suprimido, porque el Estado es una forma de administración de las cosas públicas y comunes, mas no es la única.

El hecho de que lo público y común debe ser de todos y todas, y administrado por entes colectivos elegidos por procedimientos democráticos, implica que el excedente social debe ser administrado sobre esa misma base. Así, pues, la mera conducción estatal es insuficiente cuando gobierna sin obedecer a las bases organizadas colectivamente de las fuerzas sociales creadoras de la riqueza mediante el trabajo.

El Estado en las sociedades contemporáneas es bifronte, administra los espacios públicos y comunes, por un lado, mientras que por el otro, al menos teóricamente, monopoliza la violencia. Pero esto último es puesto en entredicho por la pululación de bandas de mercenarios armados y la privatización del sistema penitenciario en algunos países. El Estado burgués, pues, tal como ha sido teorizado por los pensadores socialistas de antaño hoy no existe como tal sino en las sociedades centrales del sistema-mundo capitalista.

Al afirmar que “los anarquistas están contra el Estado” se cae en un reduccionismo absurdo. Son los liberales, y más concretamente los neoliberales, los que está contra el Estado y aspiran a un Estado mínimo que sólo garantice el monopolio de la violencia en manos de la burguesía que controla el Estado. Los liberales apuestan por el Mercado y por la mano invisible del Mercado, aunque protoliberales de renombre advirtieron sobre la amenaza de las tiranías privadas respecto a los asuntos públicos y comunes.

Los anarquistas están contra el Estado siempre que el mismo no responda a una base democrática, de abajo a arriba, no constituya un Gobierno que mande obedeciendo, lo que es perfectamente factible hoy con las redes sociales. Defender lo público y lo común de las tiranías privadas siempre voraces no implica defender el Estado.

La evolución histórica del Estado, desde el absolutista hasta el de derecho de hoy, se basó, ciertamente, en la supresión del poder político de las bases sociales asociadas y organizadas sobre la variante del trabajo. Mas un nuevo poder constituyente puede reorganizar la sociedad, aquí o allá, sobre bases jurídicas que hagan que el gobierno mande obedeciendo, como postulan los zapatistas.

Reconfigurar la sociedad a partir de las federaciones de asociaciones libres de trabajadoras y trabajadores libres, manuales e intelectuales, del campo y la ciudad, es la finalidad anarquista clásica. ¿Cómo llamamos a esto? ¿Estado? ¿Confederación?

¿No acontecerá, acaso, que así como el capitalismo no puede suprimir el trabajo como quisiera, ni puede esclavizarlo como también quisiera, sino que debe vivir con la contradicción de la lucha de clases, pase con el Estado que, queriendo ser patrimonio exclusivo al servicio de la burguesía, asumiendo que anhela ser comité central burocrático del capitalismo, blandiendo siempre la violencia contra las poblaciones, caiga también en la contradicción de que si desea sostener su origen democrático y la legitimidad de su dominio debe cada día más obedecer el mandato de las mayorías que cambia según se dé la distribución del excedente social?

acratas-e1294400023913.jpg

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Dimanche 13 mai 2012 7 13 /05 /Mai /2012 03:12

Visto lo visto, orgánicamente el anarquismo español está muy desvanecido. Llevan peleando los anarquistas españoles entre ellos desde hace casi cuatro décadas y un movimiento libertario como el 15M los ha pillado con el culo al aire. Y, lo peor, esa insidia permanente entre anarquistas ha sido contaminada a todo el anarquismo internacional, como si de una epidemia se tratara. Hasta nosotros, que no pintamos nada, hemos sido víctimas de los insidiosos de oficio.

¿Por qué se ha dado esta situación? Por la penetración policial, desde luego, que está en el origen de las luchas entre anarquistas. Pero también porque hay una pugna no resuelta entre un sonambulismo utópico y un realismo no suficientemente pragmatizado que se puso de manifiesto de manera dramática, en el caso español, con el final de la guerra civil.

Es decir, el viejo movimiento bakuninista arrastra consigo una contradicción no resuelta entre las exigencias de la realidad y la penumbra de los sueños. Durante unas décadas, las iniciales del siglo pasado, esa contradicción pudo atenuarse mediante el sindicalismo revolucionario y/o el anarcosindicalismo, pero disminuidos como están en estos umbrales del siglo XXI los zombis de la ensoñación perenne, los adoradores de la adolescencia prolongada, han perdido el rumbo del anarquismo en todas las latitudes.

Se ha querido instituir incluso una suerte de distinción entre anarquistas y el resto de la especie humana, es decir, una antropología ad hoc. Algo así como si los anarquistas poseyéramos un ADN único e intransferible como si de una sangre azul se tratara. Semejante fanfarronada es definitivamente un disparate y el movimiento anarquista en las últimas cuatro décadas, especialmente el español, reboza de disparates. Continuar por esa senda conduce a la extinción.

Que no se nos venga a decir ahora que realmente el 15M expresa todo lo que de anarquismo se sembró en España. Sería tanto como ganar indulgencias con escapulario ajeno. En la historia social española desde los tiempos del colectivismo agrario de Joaquín Costa y del federalismo de Pi y Margall, hay mucha sustancia ácrata que no tiene porque encauzarse en entidades anarquistas obligatorias. Y esto es lo que sucede realmente con el 15M.

Pero esa sustancia, recordando un poco el concepto de sustancia de Spinoza, se manifiesta hoy por multitud de iniciativas distintas a la de las organizaciones anarquistas realmente existentes. Pero lo mismo podríamos decir de otras experiencias y de otras latitudes, porque si la sustancia es única también lo es por ser universal. E infinita, Spinoza dixit.

Conclusión: las ideas anarquistas no van a remontar gracias a los disparadores de oficio del insurreccionalismo pequeño burgués que pone artefactos incendiarios o dispara a banqueros o tecnócratas desde una motocicleta italiana; ni tampoco gracias a esa estética de mal gusto que pretende asustar a las personas cotidianamente normales mediante gritos, apariencias y vestimentas más dignas de payasos o bailarines especiales que de portadores de un mundo de iguales y libres: demasiada droga, majo.

El comunismo anárquico sigue siendo la perspectiva más apremiante del mundo actual. Y eso lo comparten hoy por hoy sectores que sin tener orígenes anarquistas terminan concibiendo, como nosotros, una sociedad comunista y libertaria, democrática, es decir, otro mundo posible.-

occupy-communism-anarchy

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Samedi 12 mai 2012 6 12 /05 /Mai /2012 19:26

Ya regresó Chávez, de nuevo. Este proceso revolucionario padece de esa dolencia: no hay una dirección colectiva y, al parecer, el mando único goza de consenso entre los cuadros. Y, por más que se diga lo contrario, hay un cierto grado de culto a la personalidad del líder, como en el estalinismo o en el fascismo, y esto le arruga las bolas a muchos de los que lo apoyamos críticamente, es decir, analizándolo desde las raíces.

¿Y si el líder desaparece del mapa? Chávez se ha ausentado a La Habana en más de una ocasión y el país ha seguido su rumbo, y el gobierno también. Aprovechando las nuevas tecnologías se ha comunicado con el país. Pero si la ausencia fuera absoluta, se dispararían los dispositivos constitucionales, al menos es lo que supone todo el mundo. Pero no es así. Todo el mundo sabe que si Chávez falleciera todo el panorama se complicaría. Y, esto tiene mucho que ver con esa religión colectiva, culturalmente enraizada en la masa popular, mediante la cual todo se espera de Dios y de su Mesías, de aquí la importancia de expandir el ateísmo.

Es bastante difícil conocer cuál es el grado de consciencia de las masas populares cuando todo lo están recibiendo de arriba, así que poco se puede adelantar respecto a cual sería el curso de los acontecimientos si se diera la ausencia absoluta de Chávez.

Y no queda más remedio que fijarnos en la élite que lo acompaña y en el proceso de la revolución bolivariana visto desde las fuerzas sociales que lo impulsan y lo sostienen. Y, primordialmente, en las Fuerzas Armadas, porque ésta ha sido una revolución propulsada por los milicos.

Si apartamos la hojarasca romanticista y la propaganda intencionada, la revolución cubana fue, también, una revolución militar. El comando estaba en Sierra Maestra, claro, y esto es lo que más se publicita, porque las acciones diversas de las otras fuerzas antibatistianas han sido minimizadas por los escribidores de la historia que siempre, ya sabemos, la escriben los victoriosos, aunque esas fuerzas pusieron bastante carne sobre el asador. En eso Fidel estuvo claro desde el principio. Cuando los generales batistianos le ofrecen un acuerdo –huido el dictador- él les responde solicitando la rendición incondicional. Y, así fue. Después vino la reconstrucción de las Fuerzas Armadas cubanas que, en los hechos, fue la construcción de un nuevo Ejército. Cuando se da lo de Playa Girón –es decir, la invasión amparada por Kennedy contra la joven revolución cubana, en 1961- todavía las Fuerzas Armadas cubanas son aún un ejército guerrillero. Será con la ayuda soviética que los cubanos darán los toques iniciales a las nuevas Fuerzas Armadas Revolucionarias, porque ya están en Cuba y ya despliegan los primeros cohetes intercontinentales que causarán la crisis de octubre de 1962, que llevó al mundo a las puertas de una guerra atómica, enfrentándose Kruschev y Kennedy. Ese ejército ya fidelista, y conformado de acuerdo a los cartabones soviéticos, guerreará en África, en Angola y Etiopía, entre otros países, y logrará derrotar al ejército sudafricano y conseguir la independencia de Namibia. Es decir, el ejército de Fidel ha hecho la guerra en otras latitudes, por lo tanto su organización no es menospreciable.

Esta condición especial de las Fuerzas Armadas cubanas es admirada por Chávez, no cabe duda. Si obviamos a El Salvador, que tiene tropas en Afganistán, por cipayismo proyanqui; o, Colombia, que envió unos batallones a la guerra de Corea, por la misma razón; no hay ningún otro ejército latinoamericano que haya guerreado extracontinentalmente.

Para los “licenciados en ciencias militares” que son los oficiales de las Fuerzas Armadas venezolanas la admiración por los galones africanos de Cuba debe ser rayana a la envidia. El ejército venezolano no ha salido de sus fronteras desde los tiempos de Bolívar, y éste mezcló la oficialidad venezolana con la neogranadina y la quiteña. Y, como los ejércitos suelen ser estructuras humanas que se bautizan en la guerra un ejército sin guerras en su haber debe ser un ejército con mala consciencia.

Pero los militares cubanos tienen otra variante que no es común a los ejércitos latinoamericanos, estos últimos devenidos en fuerzas de ocupación contra sus respectivos pueblos y, muchas veces, supervisando la acción de los civiles desde el gobierno o adueñándose del gobierno directamente, como en el caso de las dictaduras. Los cubanos, al contrario, enseñan que el pueblo al cual ese ejército pertenece debe estar concientizado y mancomunado con sus fuerzas militares, es decir, no puede ni verlas ni intuirlas como un enemigo de clase o como una simple junta administradora de la violencia social al servicio del capitalismo extranjero.

Así, pues, la doctrina militar cubana considera que el pueblo es un aliado necesario y suficiente del ejército y que, por tanto, se debe dar al pueblo las condiciones materiales necesarias para llevar una vida medianamente feliz que le permita sostener sus simpatías por sus Fuerzas Armadas. Es lo que vemos, pues, a partir de 1999, con las Fuerzas Armadas venezolanas, que comienzan a inmiscuirse en los planes sociales mediante el Plan Bolívar 2000. Si el ejército no hace eso, entonces deja el campo libre a las fuerzas de una hipotética insurgencia guerrillera para prosperar, que es lo que sucede en Colombia donde unas fuerzas armadas controladas por la oligarquía nacional y por el imperialismo han dejado que el pueblo sea como el mar donde el pez guerrillero se mueve con relativa facilidad.

Chávez es, pues, una creación de unas circunstancias especiales. Ante la guerra civil colombiana, que sólo niega la oligarquía de ese país, reduce las posibilidades de que estructuras como las FARC colombianas se reproduzcan en el país, pero a condición de jugar o apostar indistintamente en una guerra donde el ganador y el derrotado no están aún claro, a pesar del tiempo transcurrido. Es decir, la política venezolana ante Colombia seguirá siendo ambivalente en la medida que la guerra civil en ese país siga dando resultados ambivalentes respecto a quién gana y/o quién pierde. A veces, parece que el ejército de la oligarquía ha diezmado a la guerrilla, especialmente cuando miembros de su secretariado han sido ejecutados. Pero otras veces, la guerrilla luce músculo ante el gobierno oligárquico: es decir, que a todas luces es evidente que la guerrilla tiene apoyo popular, especialmente en las zonas rurales y entre los excluidos de la Colombia urbana.

Así que la revolución bolivariana tiene atada su suerte a la de sus militares, especialmente a los que han ascendido en esta década. A los que tienen comando, Chávez les conoce personalmente, se ha ido cuidando de tener a mano expedientes de los hombres y mujeres que en las Fuerzas Armadas venezolanas están familiarizados con la nueva doctrina militar. Y ellos son leales al Presidente, hasta nuevo aviso.-

ILUST~1

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Vendredi 11 mai 2012 5 11 /05 /Mai /2012 17:19

Si las encuestas están reflejando la realidad, Chávez resultaría reelecto el próximo 7 de Octubre. Enfermo y todo, Chávez podría reencarnar en pleno siglo XXI la figura del Cid Campeador, que ganaba batallas después de muerto. Aunque en su caso, sería después de haberle sido detectado cáncer, sometido a quimioterapias y radioterapias y operado tres veces… En fin, sobre la enfermedad de Chávez y sus estadías en La Habana, el mando opositor interno ha venido tejiendo una red de mensajes mortuorios que alientan pensamientos desmesurados. La enfermedad de Chávez ha dado galones y medallas al general Rumor, títere de unos cuantos paniaguados del poder mediático caribeño. Todo un batallón de genuflexos al gran capital yanqui y a sus testaferros criollos prodiga cotidianamente por la prensa burguesa y por todo el orbe mediático una sola consigna y dos destinatarios: Chávez está pelando gajo y Fidel manda sobre Venezuela. Más simple, no puede ser.

Pero hay asuntos más terrenales. Si Chávez gana las elecciones presidenciales próximas se tranca el juego para la yunta de bueyes opositores, así que hay que apostar a lo que sea con tal de evitar que Chávez no gane y, si gana, que no pueda gobernar. Al menos, en paz.

El Colombia hay legiones de especialistas en terrorismo de toda índole. Y, el mariscal Uribe, campeón de todas las matanzas, apuesta por salir de Chávez a como dé lugar. Una, porque no lo traga. Dos, porque lo asustó cuando trató de repetir con Venezuela lo que había hecho con Ecuador en la invasión militar que asesinó a Raúl Reyes; en efecto, Chávez puso en alerta al ejército venezolano y movilizó tropas a la frontera, y Uribe mordió el polvo tanto en su recinto como en la OEA. Chávez lo humilló. Tres, porque Uribe es el CEO del paramilitarismo colombiano y marioneta del Tío Sam por estos pagos. Así que más nadie que Uribe para convocar a los jefes de Primero Justicia, incluyendo a su candidato, Capriles Raroski, a reuniones en Colombia con el objeto de planificar lo que haya que planificar.

Y se planifican: acciones terroristas; flujo continuo de dinero; asesorías diversas; estrategias y tácticas; flujo de armamento porque nadie va a subvertir el orden en Caracas desde Bogotá desarmado; y, porque el gobierno de Santos parece que no quiere inmiscuirse directamente al menos en la jugada y en la cruzada antichavista.

Como las revoluciones de colores ya están descoloridas ahora el libreto yanqui habla de gobiernos que reprimen a sus propios pueblos, que fue la que aplicaron en Libia y están  aplicando en Siria en esa curiosa Primavera Árabe que ha tocado todas las zonas menos las que están bajo el control de Arabia Saudita. Para aplicar un libreto semejante en Venezuela hace falta magos o brujos de cuarto grado, es decir, palabras mayores, gente veterana de la CIA o del Mossad.

El parauribismo tiene nexos conocidos con el Mossad en su combate a la insurgencia popular colombiana. Y para Israel remitieron a Ledezma, Alcalde Metropolitano de Caracas que, tras citarse con Netanyahu, soltó lágrimas de cocodrilo sobre la inexistencia en la actualidad de relaciones diplomáticas entre Israel y Venezuela, porque esta última las rompió en cuanto se produjo la agresión israelita contra Gaza. Pero un viaje tan largo no tiene justificación si sólo fue a decir allá semejante pendejada. Hay más.

¿Por dónde pueden llegar los mecánicos especialistas en automóviles de alta cilindrada? Salvo que vengan nadando desde el Esequibo, quizá una de las fronteras más desguarnecidas del país, o entran por el Caribe o por el Delta o por la larga frontera colombo venezolana. O por Maiquetía. Porque es jodido que suban por Brasil: aunque hoy la aviación ha progresado demasiado. Y, por el Amazonas, lo que hay es selva pareja.

El Triángulo Paraco se justifica a ojos del poder mediático porque Venezuela es el eje de la conspiración narcoterrorista y comunista contra la civilización occidental, como es de todos sabido, donde son entrenados casi cuarenta mil guerrilleros por instructores cubanos del G2; afganos talibanes en Margarita; chinos del Partido Comunista construyen ferrocarriles, abren pozos de petróleo y construyen viviendas para financiar a las FARC colombianas; núcleos de Al Qaeda en Machurucuto y Caripito; y células dormidas de Hezboláh y Hamás que, como ya es conocido, son terroristas contumaces, mucho menos, claro está, que todo debe decirse, que el Pentágono yanqui y sus aliados del mando imperial hegemónico actual.

El poder mediático desata guerras, compadre.-

portada_larazon.jpg

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Jeudi 10 mai 2012 4 10 /05 /Mai /2012 20:28

El desmantelamiento de los Estados auspiciado por el neoliberalismo condujo a un fenómeno que se repite por todas partes, las bandas mafiosas de diversa índole que organizan una sociedad informal que maneja recursos ilícitos que luego de ser lavados entran en el sistema financiero y a los mercados especulativos. Esas bandas criminales han descentralizado el principio de autoridad en la sociedad neoliberal globalizada.

Para combatirlas los Estados se valen de legislaciones al respecto. Lo más grave sería que esas mismas bandas fueran manipuladas por los Gobiernos para un control monopólico, como ha sucedido con el paramilitarismo colombiano. O el uso de mercenarios por los mismos Estados Unidos o Israel.

Para minar el principio y la praxis de la supremacía estatal esas bandas criminales son útiles al corto y al mediano plazo, como hemos podido apreciar en el caso de Libia o se está viendo recientemente en el caso de Siria.

Etiquetadas como crimen organizado dichas bandas cubren una amplia gama donde el delito político ni es descartable ni está ausente. Lo pudimos constatar con el caso Daktari, en 2004, en Venezuela, cuando un contingente paramilitar se preparaba para realizar acciones ilegales y subversivas en zonas de seguridad en Caracas.

Las bandas mercenarias criminales andan siempre a la caza de oportunidades de empleo. De esto sabe bastante la oligarquía colombiana que las ha usado de acuerdo a sus necesidades y, posteriormente, las ha eliminado o aparcado según las circunstancias internas o geopolíticas.

Aparte del terrorismo de Estado –del cual los latinoamericanos tenemos amplios testimonios- existe el terrorismo de las bandas de mercenarios del crimen organizado. En México o en Honduras se puede constatar lo que aquí decimos, con el agravante de que en Honduras el Estado pareciera ser la mayor de las bandas criminales en el escenario, y con el apoyo o cobertura de los Estados Unidos y sus agencias especializadas.

Los bolivarianos venezolanos se aprestan a enfrentar situaciones donde el eje de las acciones subversivas podría ser las bandas criminales de mercenarios que ya hemos señalado. Supuestos de hecho de esa índole requieren de la ley correspondiente.

Pero esto nada tiene que ver con la criminalización de la protesta como la que están aplicando las autoridades de Cataluña y España contra las manifestaciones juveniles que se anuncian. En el marco constitucional venezolano las libertades públicas, y entre ellas la de manifestación, están garantizadas en cualquier punto del territorio nacional. Al contrario, como han comentado analistas calificados en el caso de la criminalización de la protesta en el reino de España –y como se desprende de las detenciones arbitrarias contra sindicalistas y protestatarios del 29M- se trata de una violación de los derechos individuales y de las garantías establecidas en la constitución española.

Pero quienes tienen mentalidad de colonizados no diferencian entre un barrido y un fregado. Para ellos en Venezuela se estaría aplicando la misma receta que espera a los del 15M en España o la que ya han aplicado en Cataluña. Pues, no. El Estado neoliberal español es incomparable con el Estado benefactor de los bolivarianos venezolanos. Son dos situaciones muy distintas.

Después de todo, el universalismo tiene sus imperfecciones en la realidad. España, ahora, es de la semiperiferia aunque Cataluña y Euskal Herria sean del centro. Pero Venezuela es de la periferia. Y el que no entienda esto haría bien en callarse.-

728.jpg

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Jeudi 10 mai 2012 4 10 /05 /Mai /2012 17:37

Ningún otro proceso social y político ha sido tan ignorado como el venezolano, ignorado y distorsionado. No hay lo que no hayamos visto los venezolanos de esta generación: golpe de estado; sabotaje petrolero; guarimbas subversivas; contrainformación desde todos los países centrales; quinta columna interna; etc. Y, enmarcado todo eso, en el contexto de una democracia burguesa que usa como pocas los formalismos constitucionales y legales.

Porque el chavismo es una variante periférica del reformismo socialista pero con algunos elementos que, en la situación mundial, reflejan serias contradicciones con el Imperio hegemónico global en la civilización occidental.

Una de ellas es su apego a la consolidación del Estado nacional que, bien visto, ha sido una constante en ciertas etapas de nuestra historia republicana, por ejemplo, la adeca de 1945. Pero en los tiempos del neoliberalismo tal elemento se toma como una herejía.

Esto le da oxígeno a las fuerzas burguesas de la antigua clase gobernante que goza de plenas libertades públicas en un país que suele ser calificado como una dictadura o una tiranía por el poder mediático global. Estas fuerzas han ignorado las demandas populares que el chavismo ha buscado colmar promoviendo un socialismo incompleto, es decir, un reformismo que ha sido útil porque ha elevado la consciencia de clase del pueblo trabajador y/o excluido, pero que no ha podido superar las contradicciones capitalistas, abolir el mando del capital sobre el trabajo ni mucho menos expandir un sector socialista de la economía nacional salvo si, confundiendo los términos, tomamos por tal el sector público estatizado.

En lo que sí se ha mostrado eficaz el chavismo es en la liquidación de los monopolios sociales erguidos al calor de la vieja clase gobernante hoy desplazada del gobierno de la sociedad (aunque no del poder), pero esa misma liquidación aunque inexorable es bastante lenta, incrementando la temperatura de la lucha de clases, pero sin percibir que esos monopolios se pueden reconfigurar desde la nueva clase.

La burguesía venezolana, especialmente la que milita en la derecha, ignora totalmente un país que ha cambiado drásticamente y manipula desde el poder mediático todo lo que puede. En tanto que la otra burguesía, la asociada con la burocracia chavista, todavía no es dueña absoluta del excedente social porque el chavismo está condenado a hacer realidad a los ojos de los de abajo su demagogia.

El rescate del Estado nacional puede ser una vía adecuada para salir del neoliberalismo pero no es la vía para alcanzar una sociedad socialista que debe fundamentarse en la gestión de la sociedad por los propios ciudadanos mediante la democracia del poder popular; de esto están conscientes muchas de las vanguardias que pululan en este proceso, pero ninguna sabe cómo lograrlo. Ni sabe ni puede.

Porque las masas responden al chavismo. Y mientras tal cosa suceda no hay espacio para otro tipo de organizaciones de masas, como el sindicalismo revolucionario, por ejemplo, u otros.

Por eso que una eventual desaparición física de Chávez –anhelada por la derecha- o un golpe de estado que desaloje a los chavistas del gobierno, auspiciado por los intereses del Imperio hegemónico global (Estados Unidos y Europa, fundamentalmente), sería una catástrofe nacional en todos los sentidos. El aprovechamiento de la coyuntura de las elecciones presidenciales próximas para desatar una crisis a lo Siria o a lo Libia, en Venezuela, o siguiendo un formato semejante, complicaría enormemente la situación en la América del Sur, y más concretamente en la zona caribeña, para los propios causantes de la desgracia.

Están jugando con fuego; y lo saben. Pero el capitalismo sigue una lógica metabólica mediante la cual destruye todo lo que esté a su alcance con el objeto de mediante la reconstrucción posterior incrementar su tasa de ganancia, lo lleva en su sangre. Lo estamos viendo en Colombia, ante nuestros ojos se desarrolla una guerra civil donde las fuerzas populares ponen los muertos, los desplazados, los desaparecidos, etc., mientras el Imperio extrae ganancias y su poder mediático exhibe el país como uno de los mejores del continente. Esa misma lógica metabólica del capital exige que se liquide en los vientres maternos las rebeldías futuras. Ese es el guión que tienen preparado para Venezuela.

Pero no se crea que los bolivarianos sean mancos y que sus aliados circunstanciales no estén al tanto de lo que preparan. La estrategia general, de momento, es neutralizarlos por todos los medios. Pero, a la vez, neutralizar sin golpear deja viva a la culebra.

Si el poder mediático global ha ignorado al chavismo calificándolo como totalitarismo o cualquier otro disparate, y lo mismo repiten sus guacamayas criollas para las cuales no ha habido avances sino retrocesos en esta década larga, aunque las evidencias de lo contrario encandilan a cualquiera, el poder represivo de los Estados centrales del sistema-mundo capitalista, al contrario, hacen un seguimiento de todos los activistas que pasan por Caracas o han estado por un tiempo conviviendo con el proceso bolivariano. Esto lo ha demostrado el diario filofascista madrileño “La Razón”, propiedad del Grupo Planeta, que ha señalado a cuatro activistas estudiantiles españoles de haber cometido el delito de haber estado en la Venezuela chavista.

En la medida que el neoliberalismo trata de sobrevivir en los países centrales mediante la criminalización de la protesta social y aplicando terrorismo de Estado con el objeto de blindar al capital financiero en esa misma medida está urgido de seguir demonizando a la revolución bolivariana. Y, esa demonización se vale de todos los medios a su alcance. De todos.-

_ILUST-1.JPG

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Mardi 8 mai 2012 2 08 /05 /Mai /2012 19:17

Los análisis de Kropotkin sobre el Estado datan de 1897. Y, anteriores a este año, son los de Bakunin. Es lícito preguntarse: ¿nada ha cambiado en un siglo? Sí y no, podríamos contestar de inmediato.

En primer lugar, esos análisis responden a un determinado desarrollo de monopolio del poder político, concretamente el que acaeció en Europa occidental, donde Kropotkin ve que la configuración del Estado vino a liquidar la ciudad de las comunas resultado, en su perspectiva, de la revolución social del siglo XII, es decir, dentro del feudalismo.

Bakunin, por su parte, ve en la liquidación del monopolio del poder político, es decir, del Estado, la llave maestra de un socialismo en libertad.

Ahora bien, ¿a qué Estado se refieren tanto Kropotkin como Bakunin? Podríamos decir, para simplificar, que se refieren al Estado absolutista. Éste es el resultado de la alianza entre la Iglesia y el Derecho Romano; y frente a esto surgen las movilizaciones que en el seno de la Cristiandad se producirán a lo largo de Europa durante la Edad Media. Pero ya en el siglo XV el Estado absolutista primigenio está consolidado, especialmente en Portugal. Los señores feudales han concedido poderes al Estado en una economía-mundo capitalista naciente. No sucede tal cosa, por ejemplo, en China, donde el imperio genera un Estado prebendario por esa misma época.

Pero con la Revolución Francesa, de 1789, surge un nuevo tipo de Estado, y esos principios revolucionarios inspirarán en Bakunin sus planteamientos que derivarán en que el modelo de la Comuna de París, de 1871, serviría de portaestandarte a los socialistas revolucionarios de tendencia libertaria: es decir, el retorno a la Federación de los municipios libres donde habría un poder popular democrático y autogestionario en contraposición al poder político monopolizado por la burguesía. No es mera casualidad que Marx también coincidiera en que el modelo de la Comuna de París, de 1871, era el escenario de su tesis de dictadura del proletariado o gobierno proletario.

Todo un siglo ha transcurrido. El modelo de Estado actual es teóricamente el democrático, social y de derecho. Ya sabemos que se trata más bien de una proclama y no se ajusta, en todas partes, a la realidad social.

Cuando los europeos conquistan América traen el capitalismo, la religión católica y el Estado absolutista. El Estado en la periferia no era otra cosa que la prolongación del Estado en Europa. Había, claro, imperios en América, como el inca y el azteca, por ejemplo, pero distaban de ser una economía-mundo y, debido a la conquista, pasan a ser vasallos de los imperios europeos. La historia del Brasil colonial quizá sea la más reveladora de cómo las instituciones americanas no fueron otra cosa que calco y copia de las europeas. Empero, no hubo en Brasil una guerra de independencia como la hubo en la América española. Y, en ésta, las nuevas instituciones no fueron otra cosa que Estados liberales, fundamentados en los principios de la Revolución Francesa, dentro del sistema-mundo capitalista con centro en Europa.

Sin embargo, el Estado social parece haber sido un invento latinoamericano, concretamente debido a la Revolución Mexicana, ya que surge de la constitución de Querétaro de 1917. Curiosamente, esa carta magna recoge los planteamientos del magonista Partido Liberal mexicano de 1906. Solamente, dos años más tarde, en Weimar, los juristas alemanes declararán la República y reconocerán los derechos sociales.

La mayor parte de las constituciones latinoamericanas posteriores buscarán inspirarse en la de Querétaro. Así que el tipo de Estado que ha surgido en América Latina a lo largo de la centuria pasada tiene mucho más de Estado social que de Estado liberal a secas, y reafirma su carácter democrático y de derecho. Nada de esto existía en los tiempos de Bakunin y Kropotkin, lo cual no significa que sus análisis no fueran correctos sino que estaban supeditados al desarrollo del sistema-mundo capitalista y europeo.

Ese sistema-mundo donde América Latina conformó parte de su periferia no podía sino conspirar contra la unidad de las piezas que se habían escindido de la América española y portuguesa; en esa conspiración les iba la hegemonía. El neoliberalismo vino a ser una formidable herramienta para el desmantelamiento del Estado social latinoamericano que comenzó, como se sabe, en el Chile de Pinochet. Con el auge del poder transnacional del sistema-mundo capitalista los Estados nacionales postneoliberales se convertirían, como lo previó Chomsky, en valladares protectores de sus poblaciones.-

arte-latinoamericano-4.jpg

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Dimanche 6 mai 2012 7 06 /05 /Mai /2012 02:06

Tal como está el patio uno está obligado a dudar hasta de sus propias certezas teóricas. Este es el caso de las elecciones presidenciales venezolanas pautadas para el 7 de Octubre del presente año.

Durante décadas la ortodoxia mantuvo incólume que el mito del sufragio universal era un invento de la burguesía para seguir expoliando al proletariado. Y, era cierto, hasta que las izquierdas comenzaron a obtener victorias electorales y se escindieron ya en los gobiernos o para seguir administrando la explotación del proletariado o para instituir gobiernos que hacían amagos de edificar un Estado de Bienestar. El otro caso, el de los gobiernos revolucionarios bajo el influjo del marxismo-leninismo-maoísmo, que es otra historia.

Hoy estamos en el 2012. El sufragio electoral, universal y secreto, se ha extendido por doquier, y los Gobiernos se diferencian unos de otros de acuerdo a una serie de variables entre las cuales hay que contar la presencia o no de formaciones de izquierda en ellos. Y, además, estamos asistiendo a la lenta y desesperada retirada del neoliberalismo, o al menos eso creemos, podemos estar equivocados desde luego. Pero es evidente que hay un retorno lento e inexorable de la soberanía estatal de nuevo.

Hoy todos los gobiernos dicen ser democráticos y nunca como en el siglo anterior la democracia es un tema compartido por todo el mundo, o casi, aunque haya abismales diferencias entre la concepción etimológica de democracia y las democracias unas más que otras.

Así es como en Venezuela hay un régimen democrático donde el gobierno ya no está en manos de Acción Democrática y Copei sino en manos de la alianza cívico militar del PSUV chavista; y, todo ello, resultado de procesos electorales.

El gobierno del PSUV es de una izquierda nacionalista y reformista al margen de la socialdemocracia actual y de los proyectos marxistas-leninistas-maoístas del siglo pasado. Motivado a los imperativos de un desarrollo autónomo del país de los circuitos capitalistas proyanquis ha legislado favoreciendo a las masas populares y al interés del Estado Nacional. Pero Venezuela sigue siendo una sociedad capitalista de la periferia, con todos sus defectos de corrupción, enfrentada a los intereses geopolíticos del imperio gringo en la región caribeña y latinoamericana, que quiere transitar hacia un socialismo que hasta los momentos se percibe como una variante del Estado Benefactor o del Estado de Bienestar.

Los elementos socialistas del gobierno del PSUV sólo pueden detectarse en la distribución del ingreso nacional y en la legislación del poder popular, pero la economía sigue siendo capitalista y, parte de ella, acomodada en el recetario neoliberal. Ese mestizaje es, entre otras cosas, explosivo. E inestable.

Si la oposición ganara las elecciones presidenciales del 7 de Octubre de 2012 se desmantelaría el proyecto nacional revolucionario y se extinguirían todas las conquistas populares, porque esta oposición quiere regresar al reino absoluto del neoliberalismo, a resituar a Venezuela en el tablero geopolítico gringo y, mediante prestidigitaciones, achicar el Estado Nacional, con las consecuencias que se puedan imaginar. En otras, las secuelas represivas contra las organizaciones populares en su conjunto.

Existe una alta probabilidad de que el PSUV retenga la Presidencia de la República en esa justa electoral. Esto es un hecho. Ya se sabe, empero, que la oposición no aceptará, al menos de entrada, una victoria del PSUV y declarará fraude electoral sugiriendo a los gobiernos del continente desconocer esos resultados. Esto es otro hecho. Dependiendo lo que puedan hacer los aliados extranjeros de esta oposición de aquí al día de las elecciones, podría producirse en Venezuela una subversión armada del orden público que contaría de inmediato con la protección del poder mediático transnacional. Sobre esta hipótesis trabajan los organismos de seguridad. Y, las organizaciones populares en su conjunto.

Aquí estamos de nuevo frente al clásico escenario del mal menor. ¿Puede uno aceptar que los anarcoliberales, como ya se sabe, se estén enrolando en el plan subversivo contra la democracia venezolana? ¿Por mandato de quién?

arte venezolano5

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Samedi 5 mai 2012 6 05 /05 /Mai /2012 21:36

Se ha desatado la caja de Pandora de la xenofobia imperial en España. A raíz de la nacionalización de YPF por la tele española no escatiman adjetivos contra la CFK los periodistas invitados. Es impresionante, como la culta España de repente deviene en un país profundamente nacionalista, rayano al fascismo, animado por el discurso de Rajoy. Ojalá corten de raíz esos asomos de fascismo porque de lo contrario el ambiente empeorará, ahora con la nacionalización de Evo Morales y, quizá, con otras que podrían producirse o este año o el que viene.

Sobresale entre todos los chivos expiatorios del nacionalimperialismo español el presidente Hugo Chávez, a quien se tilda de dictador, tirano y calificativos semejantes. Y eso que Chávez no ha tocado los intereses españoles en Venezuela (porque lo del Banco Santander fue una compra venta en toda la regla), pero de cualquier manera su política no favorece a los mandamases de la España neofranquista, especialmente en el área petrolera.

En la España popular, sin embargo, los sentimientos son otros. La España antifascista sabe perfectamente bien que los procesos nacionalistas latinoamericanos cuando atacan al capital español están atacando a sus propios enemigos de clase. No obstante, el lavado de cerebro que el poder mediático del capital ejerce sobre la población hispana no deja resquicio para la construcción de alternativas masivas y siempre bloquea todas las acciones populares aunque no haya podido podar el crecimiento electoral de las izquierdas en las últimas legislativas.

Lo que sucede, realmente, es que hay un retorno de la doctrina de la soberanía estatal apuntalado en la crisis indetenible del sistema-mundo capitalista, especialmente a partir de 2008, que demostró que las proclamas antiestatistas o de Estado Mínimo del anarco (neo) liberalismo era tan sólo para consumo de la Periferia y de la Semiperiferia ya que los Estados en las zonas centrales salieron en auxilio de los Bancos quebrados, con la finalidad de detener la hemorragia del sistema financiero.

Pero este retroceso del neoliberalismo, desde la perspectiva latinoamericana, no puede darse en las zonas centrales del sistema-mundo porque allí se trata de desmantelar el Estado de Bienestar con el objeto de abaratar la mano de obra como requisito necesario y suficiente para incrementar la competencia en el seno de la Triada y con China.

La soberanía estatal es, en gran medida, el reforzamiento del Estado Nación a expensas de las multinacionales. Y éstas sólo tienen a su mano la capacidad de reforzar sus monopolios, concentrar mucho más sus capitales, para enfrentar a esta segunda o tercera ola de soberanías estatales. Ya que, por otra parte, el capitalismo necesita urgentemente de enemigos objetivos que les permita incrementar en el área de la guerra su tasa de ganancia. Y, es por esto que se desata una nueva carrera armamentista alrededor de la negativa de Rusia, más o menos apoyada por China, de aceptar el mundo unipolar alrededor de la hegemonía militar de los Estados Unidos de América.

Al parecer, pues, nos deslizamos hacia una segunda Guerra Fría con la agravante de que Rusia está cercada y un cerco semejante trata de imponérsele a China aunque en el Lejano Oriente la clave al parecer serán tanto Japón como Corea. El capitalismo requiere de nuevas guerras así como nosotros requerimos del oxígeno. Liquidados los frentes en Irak y Afganistán, donde las derrotas son inocultables pero las destrucciones permiten ahora nuevos enriquecimientos a expensas de los pueblos, de las mujeres y de los hombres que habitan esas zonas, los amos del mundo requieren nuevos escenarios de guerra, con la salvedad que cualquier descuido podría desatar la primera (y quizá la única) guerra nuclear de la especie humana.

Paradoja de paradojas: quizá esa guerra nuclear sea desatada por un Premio Nobel de la Paz.-

guerra-a-la-guerra1.jpg

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Jeudi 3 mai 2012 4 03 /05 /Mai /2012 16:05

Por venir de José María Olaizola, uno de los militantes destacados del anarquismo español de hogaño, secretario general de la CGT hispana durante una temporada, es que vale la pena desmenuzar su trabajo último (http://www.elecodelospasos.net/article-la-necesidad-de-organizarse-los-anarquistas-104478129.html) sobre la necesidad de organizarse los anarquistas.

Me llama la atención, de entrada, la insistencia de Olaizola en el respeto entre anarquistas, es decir, entre expresiones individuales de las distintas tendencias que, a decir verdad, brilla por su ausencia. Esto no es precisamente lo que descolla en la polémica entre anarquistas, como se puede evidenciar en nuestro propio caso. A nosotros, anarcoliberales de toda laya, desde titiriteros hasta arlequines, payasos y maromeros, nos han dicho lo que les ha dado la gana. Nosotros hemos vivido en carne propia tanto los métodos estalinistas de la CNT-AIT que, nada menos que en su vocero, publicó hace años y firmado por ese mentecato de Pascual González González, una requisitoria en nuestra contra diciéndonos de todo y faltándonos el respeto, como los métodos de burdel usados por una cosa que llaman periódico La Libertad, dizque de Argentina o por los mismos anarcoliberales de la UCV, a los cuales hemos y seguimos desenmascarando.

Respeto tampoco es lo que ha esgrimido Octavio Alberola en contra de Chomsky ni en contra de la FARV venezolana de reciente creación. No sé a quién se le ocurrió escribir que Alberola era la flor y nata del anarquismo español, pero está orinando bien lejos de la bacinilla. Por ejemplo, Alberola es un inquisidor que se le ocurrió escribir que la creación de la FARV se explicaba porque este año habría elecciones presidenciales en Venezuela. Pero ¿quién le ha dicho al señor Alberola que él está en libertad de blasfemar de compañeros que no son como dicen sus jalabolas flor y nata?

Otro aspecto de la intervención de Olaizola es que viene a darnos la razón cuando hemos dicho desde estas columnas que el anarquismo español está agonizando. Personalmente, no creo que pueda darse un milagro, al menos dentro de las estructuras actuales. El colmo del ridículo se puede observar en (http://www.alasbarricadas.org/noticias/node/20801) cuando se intenta justificar una internacional que cotidianamente es autoreferencia de sí misma y de los amigos íntimos de su secretariado. Si cosas como esa no se sinceran en el discurso anarquista pues entonces siempre se vivirá de fantasías.

Por mucha buena fe que haya el problema del anarquismo en este siglo XXI no es otro que el de su identidad extraviada. Hoy, hay un océano de confusión alrededor del anarquismo y nadie podría atinar a que un par de anarquistas se pusieran de acuerdo sobre qué es el anarquismo. Pudiera ser que, en España, debido a la tradición la definición o la identidad estén más o menos congeladas, pero eso no es óbice para que surjan nuevas interpretaciones cada una de las cuales más disparatadas.

Tampoco en América Latina las cosas están muy claras. En Chile vemos como la reacción contra el anarcoliberalismo comienza a tomar formas teóricas mientras que en Argentina la fragmentación es absoluta, sin hablar de Uruguay donde, en plena dictadura y clandestinidad, el anarquismo parió el Partido Por la Victoria del Pueblo (PVP) que es hoy parte integrante del Frente Amplio y participa activamente en la política parlamentaria. O en Venezuela, donde por más piruetas que hagan, los anarcoliberales de El Libertario son una expresión de la derecha y forman parte del frente antichavista dirigido por los trotsquistas fieles a Londres; y se dedican a denigrar de los sectores anarquistas que militan en los procesos revolucionarios en todo el continente.

Reconozcámoslo: hoy se llaman anarquistas corrientes contradictorias entre sí, anarcocapitalistas y anarcoliberales no tienen nada en común ni con socialistas libertarios o comunistas libertarios o anarquistas revolucionarios. Es decir, en otras palabras, hay una derecha y una izquierda en el anarquismo, y esto acontece en todas partes.

Quizá si empezamos por aquí podamos aclarar el debate.-

3493

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Mercredi 2 mai 2012 3 02 /05 /Mai /2012 20:39

Es evidente que el mero individuo es incapaz de abarcar toda la humanidad. La teoría del Robinson Crusoe en la cual fundamentan los individualistas sus tesis es mera ilusión. Si se reúnen cuatro individuos para jugar dominó no hay cuatro-individuos-jugando- dominó sino una partida de dominó. Esto se denomina hoy el fenómeno de la emergencia; lo estudia muy bien M. Bunge.

A su vez, ninguna de las versiones contractualistas sociales en boga ni sirve ni explica nada. Para el contractualismo la sociedad no es otra cosa que un contrato entre sujetos. Falso. Hay distintas versiones del contractualismo. El contractualismo liberal, al cual adoran los anarcoliberales y anarcocapitalistas, parte de la base de que previamente los humanos ceden parte de sus prerrogativas a la sociedad con el objeto de que ésta defienda sus derechos como propietarios. Es el meollo del contractualismo de Locke. En la vertiente contraria está el contractualismo de Hobbes, que parte de un estado de naturaleza en el cual los hombres son lobos de los hombres y, por tanto, el contrato, la organización política, en suma, viene a tener el monopolio de la fuerza, el Leviatán, para imponer la paz. Por su parte, Rousseau plantea que en el estado de naturaleza los seres humanos se comportan pacífica y solidariamente pero que requieren pactar para constituir una voluntad general que estaría personificada en el Estado.

El anarquismo no admite ninguno de los contractualismos. Ni el que hace un Estado para los propietarios, como el de Locke; ni el del Estado absoluto, de Hobbes; ni el Estado democrático de Rousseau. Porque el punto de partida del anarquismo no es el Robinson Crusoe ni el estado de naturaleza (que nadie ha demostrado que haya sido una realidad) sino el trabajo colectivo y comunitario, en la geografía más que en la historia. Esto está claro en E. Reclús.

Mediante el trabajo se crea la sociedad y se relaciona el sujeto humano con la realidad tal como es. Y es mediante el trabajo que transforma el mundo, que lo transforma a él y a la sociedad. Es impensable, por tanto, individuos aislados sin sociedad y trabajando, porque al nacer ya es un animal cultural que se desarrolla mediante el trabajo. No hubo, pues, ni estado de naturaleza ni contrato, sino trabajo desde que el mundo es mundo y desde que fue humano y esto abarca a toda la humanidad.

Cuando los anarquistas proponen el comunismo están proponiendo la sociedad de lo común sobre la base del trabajo. Al contrario, el capitalismo consiste en la expropiación del trabajo ajeno por el capitalista, es decir, la expropiación del excedente social y su administración por la junta administradora del capitalismo, que es el gobierno de los capitalistas. Esto es el meollo de la dominación, pero la dominación estaría incompleta si no incluimos la dominación espiritual de la humanidad por parte de Dios, administrada por las Iglesias todas. Esto último explica por qué los anarquistas son ateos.

Capital, gobierno, religiones son expresiones de la dominación sobre la raza humana por parte de los monopolios del privilegio. Esta es la razón por la cual la humanidad es sometida a todas las opresiones, explotaciones y guerras.

El gobierno espiritual de la humanidad en los tiempos que corren ha debido ser compartido por las religiones en las sociedades urbanizadas con los medios de comunicación de masas que son, a la vez, propiedades privadas de los expropiadores del excedente del trabajo humano, los capitalistas.-

bandera%20y%20A[4]

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello
Mardi 1 mai 2012 2 01 /05 /Mai /2012 22:04

En los últimos treinta años del siglo XIX la corriente socialista federalista de la Primera Internacional (de 1864) se apartó tanto de la socialdemocracia (un desprendimiento del marxismo para el cual el objetivo de las secciones de la Primera Internacional debía ser transformarse en partidos obreros y participar en los procesos electorales disputándole el gobierno a los núcleos de liberales y conservadores) como de los nihilistas sociales, específicamente los nihilistas sedicentemente anarquistas, que partían que no había mejor propaganda que el hecho de enfrentar individualmente a las fuerzas represivas de los gobiernos ya europeos ya de ultramar.

La corriente federalista socialista, es decir, la corriente comunista libertaria, partía de la base que los núcleos avanzados tanto del proletariado como de la intelectualidad debían militar en las asociaciones de trabajadores y campesinos con el objeto de impulsarlos a la revolución social que aboliera tanto la propiedad privada como el dominio del mando burgués. Tildaron a la socialdemocracia de posibilista y reformista, y a los nihilistas como influenciados por la ideología burguesa.

Pero tras la revolución rusa de 1917 todo ese panorama cambió. Escindida la socialdemocracia entre bolcheviques y mencheviques los primeros instauraron una dictadura en Rusia en tanto que los segundos se dedicaron a colaborar en los parlamentos y fuera de ellos con la burguesía. Los bolcheviques escindieron todo el movimiento socialista mundial a través de la Tercera Internacional. A decir verdad, monopolizaron por doquier el imaginario socialista que, audazmente, combinaron con las luchas de liberación nacional en los espacios coloniales, periféricos o semiperiféricos del sistema-mundo capitalista. China fue su segunda baza de importancia.

El auge del fascismo (a partir de 1922, en Italia) y del nazismo (a partir de la década de los 1930’s, en Alemania) vino a reforzar tanto a la Tercera Internacional como al monopolio bolchevique del imaginario socialista. Desde comienzos del siglo XX, por otro lado, los socialistas federalistas de 1864-1873 se hicieron sindicalistas revolucionarios, en su gran mayoría, y animaron y crearon asociaciones sindicales por todo el globo. Mas la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y, antes de ella, la Guerra Civil española (1936-1939), vinieron a cambiar drásticamente todo el panorama socialista.

Los socialistas federalistas formaron parte del frente antifascista en todas partes y, donde pudieron, se incorporaron a la resistencia contra el Eje y a favor de los Aliados. Si bien se habían opuesto a la guerra durante la Primera Guerra Mundial (1914-1919), durante la Segunda estuvieron con los Aliados.

Fue por eso que su postura durante la Guerra Fría fue del todo ambigua. En Suecia, por ejemplo, auspiciaron el reformismo del Estado de Bienestar tan tempranamente como en la década de los 1950’s. En Italia, se escindieron y no reconstruyeron la central sindical clásica porque los anarquistas italianos de los Estados Unidos presionaron para darle alas a las vertientes liberales que siempre estuvieron presentes, aunque minoritarias, en el anarquismo europeo. En Argentina, siguieron obstinadamente una postura antiperonista que terminó extinguiendo sus entidades. Mientras que en España, bajo una dictadura, el exilio conservó sus posiciones comunistas libertarias (que no eran, en absoluto, mayoritarias, y es así que las escisiones del anarquismo español del exilio lo confirman); y, en Francia, se pudo conservar la pluralidad de tendencias entre las cuales la más activa fue la comunista libertaria especialmente durante las guerras coloniales.

Con Mayo de 1968 hubo un nuevo viraje, todo el viejo movimiento socialista se encontró frente a una juventud que censuró su burocratismo y planteó nuevas opciones con nuevos temas. Veinte años más tarde, el discurso sesentayochesco se tornó realidad tras la implosión de la Unión Soviética, pero muy pocos alcanzaron a ver el auge del neoliberalismo, es decir, el sepulturero de toda brizna socialista. Aquí fue donde las vertientes liberales, tanto en el marxismo como en el anarquismo, se tornaron impotentes para revitalizar al imaginario socialista. Este comenzará a cobrar ciertos aires a partir de específicas luchas de liberación nacional que, de momento, están desarrollándose.-

SIEMBRAsocialismo

Par Verde - Publié dans : Esto y aquello

Miguel Bakunin

 

 

Carl Sagan

Así, a medida que la ciencia avanza, Dios parece tener cada vez menos que hacer. Es un gran universo, desde luego, por lo que Él, Ella o Ello, podría estar ocupado provechosamente en muchos sitios. Pero lo que evidentemente ha ocurrido es que ante nuestros propios ojos ha ido apareciendo un Dios de los vacíos; es decir, lo que no somos capaces de explicar, se lo atribuimos a Dios. Después, pasado un tiempo, lo explicamos, y entonces deja de pertenecer al reino de Dios. Los teólogos lo dejan de lado y pasa a la lista de competencias de la ciencia.

 

Carl Sagan: “La diversidad de la ciencia” [2007]



 

Stepehen Hawking

"La estirpe humana no es más que un sustrato químico en un planeta pequeño, orbitando alrededor de una estrella mediana, en los suburbios de una galaxia del centenar de miles de millones que existen"

 

Carlos Marx

“Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de esas fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social” (1859)

 

 

Albert Einstein

Si una idea no parece absurda

de entrada,

pocas esperanzas

hay para ella.-

 

Groucho Marx

"El secreto de

la vida es

la honestidad y

el juego

limpio, si puedes

simular eso,

lo has conseguido."  

  

MARX, Groucho (1890-1977) 
Actor estadounidense

 

 

 

Calendario

Juin 2012
L M M J V S D
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  
<< < > >>
Créer un blog gratuit sur over-blog.com - Contact - C.G.U. - Signaler un abus - Articles les plus commentés